Ya no es noticia que jornada que pasa, jornada que se produce algún escándalo arbitral que acaba favoreciendo al Real Madrid. El conjunto merengue, que tenía un dificilísimo reto en LaLiga EA Sports contra el Atlético de Madrid, vio cómo las ayudas externas al fútbol le acabaron dando la victoria en el Bernabéu ante el gran rival ciudadano.

No es extraño que el madridismo esté eufórico, pero también se entiende que las aficiones rivales estén hartas de sus partidos contra el Real Madrid. En cada partido hay al menos alguna polémica con decisiones arbitrales que acaban beneficiando al equipo de Álvaro Arbeloa. Una situación que se repitió nuevamente en el último duelo de Liga. El Real Madrid se acabó imponiendo por 3-2, pero es que, más allá del doblete de Vinícius y del golazo de Nahuel Molina, hubo varias jugadas que dejaron más de una polémica.

Dos penaltis con diferente criterio

Nos referimos, en primer lugar, a un penalti clarísimo de Dani Carvajal sobre Marcos Llorente. El defensa merengue hizo una fortísima entrada al jugador del Atlético, que después de impactar con el balón recibió el trompazo. Una acción que en otros partidos del Real Madrid, y con futbolistas merengues como víctimas, se había llegado a señalar penalti. Esta vez, sin embargo, ni el árbitro principal, José Luis Munuera, ni el VAR, Daniel Jesús Trujillo, vieron nada punible. Entonces el partido iba 0-0.

Y si la indignación ya era bastante fuerte por la primera gran ayuda arbitral favorable al Real Madrid, también aumentaron las quejas con un penalti de Dávid Hancko sobre Brahim Díaz. Fue una zancadilla muy justa, que el árbitro Munuera no dudó ni un instante en señalar penalti. Después, Vinícius hizo el 1-1.

La expulsión de Valverde, demasiado bien argumentada

Pero es que esto no fue todo, ya que en el tramo final del partido, con el Real Madrid imponiéndose por 3-2, vio cómo se quedaba con un futbolista menos por la expulsión de Fede Valverde. El capitán del Real Madrid dio una patada con una fuerza excesiva y sin querer jugar el balón contra un viejo amigo como es Álex Baena, con quien seguramente tiene cuentas pendientes. Y el árbitro le mostró la tarjeta roja directa.

Lo más grave del caso no fue la expulsión, justa y bien vista, sino la argumentación de Munuera. El árbitro del partido le explicó detenidamente a Valverde y también a Arbeloa el porqué de la expulsión. Unas explicaciones que extrañamente se dan en el fútbol español y que indignaron a todo el mundo. El árbitro perdió unos cuantos minutos dando los motivos de la expulsión cuando nunca ningún árbitro explica sus decisiones al equipo afectado. Una muestra más del temor que los árbitros le tienen al Real Madrid.