Hansi Flick no quiere perder tiempo en la pretemporada. El técnico alemán está utilizando los primeros entrenamientos para tomar decisiones rápidas y uno de los nombres que ha quedado señalado es Roony Bardghji. El extremo sueco llegó al Barça como una apuesta joven, con talento y margen de crecimiento, pero las primeras sensaciones no han sido suficientes. Flick considera que todavía no está al nivel que exige el primer equipo blaugrana.
El caso recuerda a Marc Casadó. No porque sean futbolistas parecidos, sino porque el mensaje es el mismo, ya que el hecho de ser joven, tener proyección y pertenecer al Barça no garantiza un sitio. El club necesita rendimiento inmediato, y Flick no quiere llenar la plantilla de jugadores que todavía necesitan demasiado tiempo para adaptarse. Si no hay nivel, la salida se activa.
Bardghji no convence a Flick
Bardghji tiene calidad técnica, buen golpeo y capacidad para jugar desde la derecha hacia dentro, pero el Barça actual exige mucho más. Flick quiere extremos intensos, fuertes en la presión, preparados para competir cada balón y capaces de decidir en pocos minutos. En los entrenamientos, el sueco habría mostrado detalles, pero también una falta de ritmo que preocupa.
El problema es la competencia. Lamine Yamal parte como intocable, Adeyemi tiene ventaja por velocidad y experiencia, y otros atacantes ofrecen más recorrido físico. En ese escenario, Bardghji corre el riesgo de quedarse sin espacio real. Flick no quiere un jugador joven mirando desde el banquillo toda la temporada.
El Barça escuchará ofertas por él
La situación se acelera porque Bardghji tiene mercado. Varios clubes han preguntado por él y el Barça sabe que puede sacar dinero antes de que su valor caiga. Si el jugador no entra en los planes inmediatos, venderlo ahora puede ser una decisión más lógica que esperar un año sin minutos.
La idea no sería reconocer un fracaso, sino proteger el valor del futbolista. El Barça fichó talento, pero no todo talento encaja en el momento adecuado. Con Casadó pasa algo parecido: si no tiene sitio claro, el club prefiere hacer caja y liberar espacio. Flick ha sido claro desde el primer día. Quiere una plantilla corta, fiable y preparada para competir. Bardghji puede tener futuro, pero quizá no en el Barça. Si llega una buena oferta, el sueco saldrá este verano. La pretemporada ya ha empezado a dictar sentencia.
