El Real Madrid ha encontrado una salida que empieza a encajar con su planificación. El elegido parecía Álvaro Carreras, sobre todo después del fichaje de Marc Cucurella, pero José Mourinho no quiere desprenderse de un lateral joven que considera útil para el futuro. La idea del técnico es quedarse con dos especialistas de primer nivel en la izquierda y no vender a Carreras salvo que llegue una oferta fuera de mercado.
Ese escenario cambia por completo el foco. Ferland Mendy tiene una salida complicada por su situación física y contractual, mientras que Fran García sí aparece como una operación mucho más sencilla. El Real Betis lo tiene como prioridad para reforzar el lateral izquierdo y el Real Madrid acepta negociar una venta que puede rondar los 10 millones de euros.
Carreras se queda si nada cambia
La llegada de Cucurella obliga al Real Madrid a ordenar una posición saturada. Cuatro laterales izquierdos son demasiados para una temporada, incluso con calendario cargado. Mourinho quiere competencia, pero no una acumulación que termine dejando a varios jugadores sin ritmo. Por eso en Chamartín asumen que alguien debe salir.

Carreras, sin embargo, ha cambiado su situación. Aunque en un primer momento podía parecer el sacrificio más lógico, el club prefiere protegerlo. Tiene margen de crecimiento, encaja en una rotación exigente y su venta solo se contemplaría por una cifra cercana a los 50 millones. No es el caso de Fran García.
El Betis aprieta para fichar ya a Fran
Fran García tiene más papeletas porque su rol ha quedado debilitado. Con Cucurella por delante, Carreras en los planes de Mou y Mendy todavía en la plantilla, sus minutos serían muy reducidos. Para el jugador, salir al Betis puede ser una oportunidad competitiva; para el Real Madrid, una forma de aligerar plantilla y sumar un ingreso inmediato también en este verano.
El club verdiblanco necesita un lateral izquierdo y ve en Fran una opción de rendimiento rápido, conocedor de LaLiga y con recorrido físico. Además, la operación no se dispara en términos de mercado. El precio de 10 millones puede ser asumible si el Betis consigue margen económico. La venta no sería una gran operación, pero sí una salida limpia. Mourinho prefería decidir con calma, aunque la realidad de la plantilla obliga a actuar. Carreras ya no es el señalado y Fran García pasa a ocupar ese lugar. El Real Madrid acepta otra venta porque necesita equilibrio, espacio y una banda izquierda menos saturada.