Marc Cucurella se ha convertido en uno de los principales focos de tensión alrededor de la selección española después del empate ante Cabo Verde. Su fichaje por el Real Madrid, anunciado prácticamente al mismo tiempo que comenzaba el Mundial, sorprendió al vestuario y provocó un ruido que la Federación no esperaba en plena competición. Ahora, algunas voces internas consideran que la operación ha desviado la atención del objetivo deportivo.
El lateral no fue el responsable directo del pobre juego de España. De hecho, estuvo entre los futbolistas que más llegaron a sumar y ofreció soluciones cuando el equipo movía el balón con demasiada lentitud. Sin embargo, su nombre ha quedado asociado al mal estreno porque el fichaje ocupó conversaciones, portadas y debates durante las horas previas al partido.
En la Federación molesta el momento elegido
La incomodidad no nace únicamente de que Cucurella haya elegido al Real Madrid después de formarse en La Masia. Lo que más molesta es que una operación de esa magnitud se cerrara y anunciara en plena concentración y en plena previa sin que nadie lo supiera. Algunos consideran que el lateral y su entorno podrían haber aplazado la confirmación para evitar que un asunto de clubes irrumpiera dentro del vestuario nacional.
También ha generado sorpresa que varios compañeros no conocieran previamente su decisión. El movimiento se llevó con absoluta discreción y muchos internacionales se enteraron a través de los medios a pocas horas del pitido inicial. Ese impacto no ha provocado una ruptura abierta, pero sí ha alterado durante unos días una concentración que debía estar centrada exclusivamente en recuperar el título mundial.
Cucurella puede perder protagonismo siendo de lo mejor
Luis de la Fuente necesita reaccionar ante Arabia Saudí y estudia cambios importantes. En ese contexto, cualquier debate externo puede perjudicar al lateral, aunque su rendimiento ante Cabo Verde estuviera por encima del de otros titulares. La posibilidad de modificar la defensa permitiría al seleccionador enviar un mensaje de control y cerrar temporalmente la polémica.
La realidad es que no existe una acusación pública de la Federación contra Cucurella ni pruebas de que su fichaje provocara el empate. España jugó mal por problemas colectivos, falta de velocidad y poca precisión en ataque. Sin embargo, el nuevo futbolista del Real Madrid está pagando el coste del momento elegido. Mientras otros quedan protegidos por su jerarquía, él se ha convertido en el nombre más sencillo sobre el que descargar la tensión.
