Deco empieza a asumir que una de las operaciones importantes del verano puede llegar desde Arabia Saudí. Después de cerrar la puerta a cualquier salida de Raphinha, el Barça sí contempla desprenderse de Marc Casadó. El centrocampista ha perdido protagonismo con Hansi Flick y Al-Ahli aparece como uno de los destinos con más fuerza para sacarlo de la plantilla.
La situación es diferente a la del brasileño. Raphinha ha dejado claro que quiere continuar y el Al-Hilal ha cambiado de objetivo con el fichaje de Crysencio Summerville. Casadó, en cambio, sabe que tendrá dificultades para tener minutos y su entorno lleva semanas estudiando alternativas lejos de Barcelona. El Barça considera que una venta por encima de los 25 millones de euros sería una operación más que buena.
El Al-Ahli acelera por Marc Casadó
En este sentido, el Al-Ahli ha entrado directamente en escena. El club saudí ya mantiene conversaciones alrededor del canterano y busca reforzar el centro del campo con un jugador como lo es el catalán. Casadó encaja en la nueva política saudí, centrada en futbolistas con recorrido que en estrellas próximas al final de sus carreras, como pasaba unos años atrás.

Además, Jorge Mendes controla el futuro del centrocampista y tiene una relación fluida con los clubes de Arabia Saudí. El Barça ha fijado una referencia mínima cercana a los 25 millones y no pretende regalar a un futbolista formado en La Masia. Si el Al-Ahli supera esa cantidad, Deco estaría dispuesto a sentarse y avanzar hacia un traspaso definitivo durante este mercado.
Deco sí abre esta puerta a Arabia
La decisión también responde a la enorme competencia que existe en el mediocampo. Pedri, Gavi, Marc Bernal y otras alternativas reducen el espacio disponible para Casadó, que necesita jugar con continuidad a los 22 años. Flick valora lo que aporta siempre que juega, pero no puede garantizarle un papel principal. Para el club, vender ahora permitiría ingresar una cantidad importante por un jugador con menos protagonismo.
Arabia, por tanto, puede acabar llevándose a un futbolista del Barça, aunque no sea Raphinha. El brasileño queda fuera del mercado saudí después de reafirmar su continuidad, mientras Casadó aparece como una operación mucho más factible actualmente. El Al-Ahli tiene interés, Mendes conoce el mercado y Deco necesita ventas para seguir fichando. Si la propuesta supera los 25 millones y el jugador acepta el proyecto, en el Barça existe predisposición para cerrar la salida. Sería una venta dolorosa para parte de la afición, pero también una de las operaciones que mejor encajan económicamente este verano.