Joan Laporta ha asumido que el fichaje de Julián Álvarez se ha convertido en una operación prácticamente imposible para el Barça. El Atlético de Madrid no quiere reforzar a un rival directo, exige cifras desorbitadas y prefiere colocar al argentino fuera de España. Ante ese bloqueo, en el club azulgrana ha aparecido un plan alternativo que pasa, paradójicamente, por ayudar a que Julián termine en el Arsenal.
La idea es sencilla. Si Mikel Arteta consigue al delantero argentino, Viktor Gyökeres perdería todavía más espacio en Londres y podría quedar disponible antes del cierre del mercado. El sueco ya ha sido relacionado con una posible salida y el Barça considera que su precio sería mucho más asumible que el de Julián. Laporta quiere explotar precisamente esa consecuencia indirecta.
El Arsenal puede hacerle un favor al Barça
El Arsenal lleva semanas siguiendo a Julián y el Atlético ve con mejores ojos negociar con un club de la Premier que con el Barça. Incluso se ha planteado una operación en la que Gyökeres forme parte del acuerdo. Para los azulgranas, cualquier escenario que termine con el argentino en Londres puede abrir una oportunidad que ahora mismo no existe.

Por eso Joan Laporta quiere que el entorno de Julián escuche seriamente al Arsenal. El argentino priorizaba España, pero la negativa rojiblanca ha enfriado su deseo de vestir de azulgrana. Si acepta trabajar con Arteta, el Barça dejaría de competir por él y concentraría sus esfuerzos económicos en convencer al Arsenal de desprenderse del delantero sueco.
Gyökeres pasa a ser el objetivo real
Gyökeres ofrece un perfil muy distinto. Es potente, ataca el espacio, fija centrales y vive mucho más pendiente del área. Flick valora su capacidad para finalizar las jugadas que generan Lamine Yamal y Pedri, aunque hasta ahora Julián estaba por delante por su movilidad y asociación. Con el argentino descartado, esa jerarquía cambia completamente.
El plan de Laporta necesita varias piezas. Julián debe aceptar Inglaterra, el Arsenal tiene que cerrar su fichaje y Arteta debe autorizar después una salida sencilla de Gyökeres. No existe garantía de que todo ocurra, especialmente porque el técnico aseguró recientemente que cuenta con el sueco. Pero el Barça ve una ventana clara: si llega Julián, la competencia ofensiva se dispara y Gyökeres puede pasar de intocable a negociable. Laporta pretende transformar una derrota en el mercado en la vía para fichar un nueve más barato y preparado para rendir inmediatamente. La maniobra también permitiría reservar recursos para otras posiciones que Flick considera prioritarias este verano.