La estabilidad en Ducati de cara al año 2027 empieza a resquebrajarse y el foco está en una tensión interna que va más allá de los resultados en pista. Davide Tardozzi y Gigi Dall’Igna mantienen posturas claramente enfrentadas sobre el futuro del equipo, con dos nombres clave sobre la mesa como lo son los de Pedro Acosta y Marc Márquez.
Y es que dentro de la estructura italiana ya se debate quién debe liderar el proyecto a medio plazo. Mientras el presente sigue pasando por Márquez, hay voces dentro del equipo que miran claramente hacia el futuro, y ahí aparece con fuerza el nombre de Acosta como la gran apuesta que deben hacer en Borgo Panigale.
Tardozzi quiere un cambio inmediato de liderazgo
La realidad es que Davide Tardozzi defiende un giro radical de cara a 2027. Considera que Pedro Acosta debe asumir el liderazgo del proyecto de cara a 2027, incluso por delante de lo que pueda opinar Marc Márquez. Para el team manager, el talento del joven piloto justifica darle plenos poderes cuanto antes para convencerlo del todo.
De este modo, su idea pasa por ir desplazando progresivamente a Márquez hacia un rol menos protagonista dentro del equipo. No se trataría de una salida inmediata, pero sí de una pérdida de peso en las decisiones clave y en la jerarquía interna. Algo que a Marc no le sentería nada bien.
Dall’Igna protege el estatus de Márquez
Por su parte, Gigi Dall’Igna no comparte nada de esa visión. El máximo responsable técnico de Ducati apuesta por mantener a Marc Márquez como líder del equipo mientras siga rindiendo al máximo nivel. Para él, el respeto a su trayectoria y su rendimiento actual son argumentos suficientes para no precipitar cambios.
La realidad es que Dall’Igna no cierra la puerta a Pedro Acosta, pero considera que debe ganarse ese estatus dentro de la pista antes de asumir el mando. Su postura busca evitar conflictos internos y mantener la estabilidad de un proyecto que sigue siendo competitivo. Así pues, Ducati se enfrenta a un dilema a la hora de apostar por el presente con Marc Márquez o acelerar el relevo con Pedro Acosta. Una decisión que ya está generando tensiones internas y que podría marcar el futuro del equipo en los próximos años.
