A la espera de lo que ocurra en las elecciones del Real Madrid, en la casa blanca siguen dando pasos adelante en la preparación de la próxima temporada. Florentino Pérez y los responsables no quieren dejar nada al azar ni para última hora. Y en caso de ganar los comicios, cosa que parece que así será, quieren tenerlo todo atado.
En este sentido, la llegada de José Mourinho si Florentino sigue en la presidencia es un secreto a voces. En Madrid se sabe que el portugués ya ha empezado a preparar su nuevo proyecto junto al actual presidente. Una etapa en la que Mourinho, pese a que nadie de su primera etapa en el Madrid estará en la plantilla blanca, se reencontrará con dos futbolistas que hay ha tenido a sus órdenes. Un de ellos es Huijsen. El otro es Thibaut Courtois, con quien mantiene una relación marcada por un episodio complicado ocurrido en 2013.

Reencuentro con Courtois que puede generar tensiones
Todo comenzó durante la primera etapa del técnico portugués en su regreso al Chelsea. Mourinho quería construir un equipo campeón y consideraba a Courtois uno de los porteros con más futuro de Europa. El belga pertenecía entonces al club londinense, aunque estaba cedido en el Atlético de Madrid, donde había explotado definitivamente como guardameta de máximo nivel.
El problema apareció cuando Mourinho quiso recuperarlo inmediatamente para competir con Petr Cech. El portugués deseaba contar con ambos porteros en Stamford Bridge. Pero Courtois tenía otros planes. Consideraba que todavía necesitaba jugar con continuidad y sabía perfectamente que en Londres no tendría garantizada la titularidad. Especialmente con Cech todavía en uno de los mejores momentos de su carrera.

Acabó siendo titular, pero la relación nunca fue especialmente buena
Aquella decisión no sentó bien a Mourinho. El técnico entendía el potencial del belga y quería incorporarlo cuanto antes a su proyecto. Sin embargo, Courtois priorizó minutos y continuidad pensando también en el gran objetivo de aquel momento: el Mundial de Brasil 2014. El portero quería asegurarse la titularidad con Bélgica y entendía que seguir cedido en el Atlético era la mejor decisión posible.
El propio Courtois llegó a reconocer públicamente que Mourinho deseaba recuperarlo. “Si dependiera de él, me habría tenido ya para la próxima temporada”, explicó entonces el guardameta. Aun así, también dejó claro que el técnico portugués entendió finalmente su postura. Aunque aquella situación dejó una pequeña fractura en la relación entre ambos durante bastante tiempo.
Un año después, Courtois regresó definitivamente al Chelsea y acabó jugando a las órdenes de Mourinho. Ahí sí consiguió convertirse en titular. Las lesiones de Petr Cech facilitaron el cambio de jerarquías y el belga terminó consolidándose como uno de los mejores porteros del mundo. Sin embargo, la relación nunca llegó a ser especialmente cercana ni emocional entre entrenador y futbolista.
Incluso años más tarde, ya como rivales en Inglaterra, volvieron a producirse momentos tensos. Tras un partido entre el Manchester United de Mourinho y el Chelsea, Courtois criticó públicamente el estilo del portugués, asegurando que sus equipos jugaban “muy duro” y cometían muchas faltas. Ahora, más de una década después de aquel primer conflicto, ambos podrían reencontrarse otra vez en el Real Madrid.