Surrealismo puro y duro. Así es como se pueden definir los hechos que sucedieron este jueves en el circuito de Interlagos, escenario donde normalmente tiene lugar el GP de Brasil de Fórmula 1 y que en esta ocasión acogió la Copa Mercedes.
Se habían corrido ocho vueltas de la carrera cuando de golpe, para sorpresa de todo el mundo, entró en escena el Safety Car. El motivo: una conductora completamente ajena a la competición había entrado dentro del circuito con su Mini Cooper. Si no lo creen, aquí tienen las imágenes del momento.
La protagonista de las imágenes es Renata Monti, una mujer brasileña de 29 años. Según ella, acabó entrando en el circuito sin darse cuenta de ello. "Estaba saliendo de una rotonda, no había ningún tipo de indicación y, de golpe, me encontré dentro de la pista de carreras", afirmó.
Una vez dentro del circuito, Monti activó los cuatro intermitentes de su Mini y se quedó en un margen de la pista, hecho que probablemente evitó una desgracia. Imediatamente después los agentes de seguridad pudieron guiarla para salir del recinto.
Lo que no pudieron evitar, sin embargo, es la estupefacción generalizada de los pocos asistentes a la carrera y de los comentaristas televisivos, que no entendían nada. El vídeo, como era de esperar, se ha viralizado en las redes.