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Marc Márquez ya ha tomado una decisión y nadie dentro de Ducati parece capaz de hacerle cambiar de opinión. Después de perderse la carrera del domingo en Le Mans y también el Gran Premio de Catalunya por culpa de su doble cirugía, el de Cervera ha dejado claro que su regreso será en Mugello. El mensaje ha sido directo, casi una declaración de intenciones: “Nos vemos en Mugello”. Y con eso ha cerrado cualquier debate.

Y es que en Ducati hubieran preferido actuar con más prudencia. Dentro del equipo entienden que el Mundial todavía es largo y que forzar una vuelta antes de tiempo puede tener consecuencias. La idea que se manejaba era darle un Gran Premio más de descanso para asegurar que el cuerpo estaba completamente preparado, pero Marc no acepta negociar nada en ese sentido.

Márquez no quiere perder más tiempo

La realidad es que el catalán siente que ya ha cedido demasiado terreno a Martín y Bezzecchi. Cada carrera fuera de la pista pesa en la clasificación y también en la cabeza de un piloto que vive de competir. Márquez sabe que la remontada será muy complicada, pero también entiende que sus opciones pasan por volver cuanto antes y empezar a recortar puntos desde Mugello.

Marc Márquez Ducati / Foto: Europa Press

De este modo, su decisión responde tanto a una cuestión física como mental. Marc considera que ya está preparado para subirse otra vez a la Ducati y no quiere que el miedo a una recaída marque su calendario. Para él, si los médicos permiten competir y las sensaciones son suficientes, no hay más conversación. Además, el de Cervera sabe que volver en Mugello tiene un componente simbólico importante. Es territorio Ducati, una cita de máxima exposición y un escenario donde puede enviar un mensaje claro al campeonato.

Ducati asume que no podrá frenarlo

El problema para Ducati es que Marc Márquez no es un piloto fácil de contener cuando ya ha decidido volver. El equipo puede recomendar prudencia, pero sabe que el carácter competitivo del nueve veces campeón mundial pesa más que cualquier estrategia conservadora.

Así pues, Mugello se convierte en el punto de regreso y también en el inicio de una nueva fase para Marc. Después de las operaciones, de las ausencias y de las dudas, el objetivo vuelve a ser el de siempre: correr, competir y pelear por una remontada que parece muy difícil, pero que Márquez no está dispuesto a dar por perdida.