Con 851 partidos en sus piernas y 21 títulos en su palmarés, Zé Roberto puede estar más que orgulloso de su carrera deportiva. El centrocampista brasileño triunfó en el Bayer Leverkusen, el Bayern de Múnich y el Palmeiras, además de ganarse un puesto en la selección de Brasil, con la que ganó 2 Copas América. Su gran espina, sin embargo, fue el Real Madrid, club con el que aterrizó en Europa, con solo 22 años, y en el que no logró asentarse, por lo que después de 23 partidos tuvo que volver a Brasil, al Flamengo, para volver después al Viejo Continente, empezando en el Leverkusen su carrera de éxito.
Ahora, ya retirado del fútbol, el brasileño ha explicado en una interesante entrevista al programa Abre Aspas, de Globo Esporte, los motivos por los que considera que fracasó en el Santiago Bernabéu. "Fracasé en el Real Madrid porque cuando llegué no estaba preparado. Firmé por uno de los clubes más grandes del mundo sin estar preparado a nivel psicológico ni táctico", ha admitido. "Me compré una PlayStation y jugaba hasta altas horas de la madrugada obsesionado con vencer a Crash Bandicoot. Mi adicción a los videojuegos afectó a mi rendimiento. También comía mal y descansaba muy poco. Comía muchas galletas, me terminaba una caja y empezaba otra. Cuando me quise dar cuenta, había subido de peso", ha añadido el exjugador brasileño.
Zé Roberto, impactado en su llegada a Madrid
Zé Roberto, además, reconoce que sus primeros días en Madrid fueron de lo más extraños para él, ya que todo el lujo que veía a su alrededor le sorprendió e hizo que Roberto Carlos se llegara a burlar de él, por su origen humilde. "Cuando llegué al vestuario lo primero que vi son autos de lujo. En el vestuario, veía a los compañeros con ropa cara y trajes mientras yo iba con ropa sencilla. Recuerdo que Roberto Carlos siempre bromeaba diciendo que yo estaba para pintar el vestuario".
El jugador tuvo que volver a Brasil, dar un paso atrás para volver a intentarlo, pero aprendió de los errores. "A día de hoy soy más disciplinado que Cristiano Ronaldo”, ha explicado, ya que con 51 años conserva un físico espectacular, fruto de un trabajo físico que adquirió en su etapa en el Bayer Leverkusen. De hecho, Zé Roberto alargó su carrera profesional hasta los 43 años, una demostración de lo mucho que cuida su estado físico.

El cambio de mentalidad de Zé Roberto
Otro momento duro en la carrera de Zé Roberto fue cuando se quedó fuera del Mundial 2002, un torneo que ni siquiera vio por la televisión por el golpe que supuso para él. Sin embargo, el jugador se repuso, hasta abarcar 3 generaciones distintas de futbolistas siendo siempre importante. "Logré abarcar tres generaciones porque era adaptable. Cuando me di cuenta de que el fútbol se había vuelto más físico, empecé a invertir más en mí mismo. Regresé a Brasil en 2006 para jugar en el Santos en mi mejor momento. Luego volví al Bayern a los 35. Ese regreso fue crucial para mi longevidad”.
“Comprendí que mi cuerpo era mi herramienta de trabajo. Empecé a tratarlo como una máquina que necesita mantenimiento diario. Esto prolongó mi carrera".