La selección española ya ha comenzado su concentración, con las miradas puestas en el Mundial. Y su gran estrella, Lamine Yamal, ha hablado en sus micrófonos y ha explicado cómo afronta una cita que le llega en un momento especialmente delicado. El futbolista del Barça continúa recuperándose de la lesión muscular que le puede dejar sin jugar los primeros partidos del torneo, pero no ha escondido la ilusión con la que vive las horas previas a su primer Mundial. El delantero ha admitido que sufrió cuando notó las molestias y que el primer pensamiento fue que todo quedara en un susto. "Estaba rezando por dentro para que no fuera nada, para que fuera un calambre o cualquier cosa", ha recordado.
De Rocafonda al gran sueño del Mundial
El joven atacante ha explicado que el miedo no era solo perderse unos días de competición, sino quedarse sin vivir una experiencia que hace tiempo que espera. "Tenía miedo de que fuera grave, sobre todo de que no fuera grave, pero que pudiera recaer y me pudiera perder el Mundial", ha asegurado. Aun así, el blaugrana se ha mostrado optimista y con ganas de volver al campo. El Mundial, dice, le da una energía diferente. "La mente está como si no hubieras jugado ningún partido en toda la temporada. Tengo muchas ganas de poder debutar", ha afirmado.
Del polideportivo de Rocafonda a la #CopaMundialFIFA.
— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) May 31, 2026
Descubre al Lamine Yamal más íntimo y personal en su viaje desde Barcelona a Las Rozas.
Su infancia, sus miedos, sueños, ilusiones, familia, recuerdos... de verdad, este reportaje 𝗘𝗦 𝗨𝗡 𝗠𝗨𝗦𝗧. #VamosEspaña pic.twitter.com/pL0Ep9AwaN
Yamal también ha mirado atrás para poner en contexto todo lo que vive. Todavía es muy joven, pero su irrupción ha sido tan rápida que a veces parece que lleve una vida entera en la élite. Él mismo lo explica: "En mi mente es como si llevara diez años jugando a fútbol, pero en realidad llevo tres", ha dicho. El jugador ha recordado que no hace tanto jugaba con los amigos en el polideportivo del barrio y que ahora se prepara para disputar la competición más importante del fútbol. "Que un niño que hace tres años jugaba contigo ahora esté para jugar un Mundial tiene que ser una cosa muy loca", ha añadido. También ha admitido que se ha imaginado muchas veces levantando el título. "El Mundial es lo más grande que tiene el fútbol", ha sentenciado.
Exigencia, liderazgo y el recuerdo de Neymar
A pesar de la presión que le rodea, Lamine no rehúye la responsabilidad. Al contrario, asegura que la exigencia le ayuda a crecer y a mostrar su mejor versión. "A mí me va mejor cuando la exigencia es más alta", ha explicado. El futbolista entiende este contexto como un reto y no como una carga. En clave colectiva, ha destacado la fuerza de una selección que llega al torneo después de ganar la Eurocopa: "Por fin ha llegado el momento. Desde que terminó la Eurocopa todos pensábamos que llegara este día", ha apuntado. El delantero también ha querido repartir protagonismo entre sus compañeros y ha remarcado el peso de jugadores como Rodri, Oyarzabal, Pedri o Cucurella.
El lado más humano de Lamine ha aparecido cuando ha hablado de los niños que le piden fotos o autógrafos. El jugador ha admitido que la fama también tiene una parte pesada y que a veces añora el anonimato, pero entiende perfectamente qué sienten los más pequeños cuando le ven. "Cuando veo a un niño pequeño, sé que en su mente ve a su ídolo y no entiende que puedas tener un mal día", ha explicado. Yamal ha recordado que él también vivió esta admiración con Neymar. "Si me decían que tenía que ir a Rusia en tren, iba a Rusia en tren para hacerme la foto con Neymar", ha confesado.
