El Manchester City empieza a asumir que puede perder a dos de sus grandes referentes en apenas un año. La posible despedida de Rodri este verano ha abierto una etapa de reconstrucción que ya obliga a mirar más allá de 2026. Dentro del club preocupa especialmente Erling Haaland, cuyo futuro vuelve a vincularse con fuerza al Real Madrid para 2027.
La salida de Rodri sería el primer golpe. El centrocampista termina contrato en 2027 y su deseo de regresar a España ha debilitado la posición negociadora del City. El club inglés ya trabaja en alternativas y sabe que retener contra su voluntad a uno de sus líderes puede ser contraproducente. El problema es que Haaland podría seguir un camino parecido y todo mediante una cláusula de salida.
El City teme perder a sus dos grandes símbolos
En Inglaterra saben que el delantero noruego siempre ha mantenido una relación especial con la idea de jugar algún día en el Madrid. Gente que lo conoce desde su pas por Dortmund, aseguró recientemente que Haaland admira al club blanco y que podría terminar allí dentro de dos o tres años. Esa previsión sitúa 2027 como una fecha especialmente sensible.

El City ha negado que exista una cláusula que facilite su salida y mantiene al delantero bajo contrato, pero no son pocos los que aseguran que sí que existe. Haaland continúa siendo la gran referencia ofensiva del proyecto y cualquier reconstrucción alrededor de nuevos centrocampistas deberá convencerlo de que el equipo seguirá compitiendo por todos los títulos. Perder a Rodri reduce precisamente esa sensación de estabilidad.
2027 aparece marcado en rojo
Carlos Carpio ya había señalado semanas atrás que el futuro del noruego podía terminar pasando por Madrid. La idea gana fuerza ahora porque el City afronta una transición post Guardiola. Si Rodri sale, el equipo perderá al futbolista que organiza el juego, protege la posesión y alimenta a los atacantes. Haaland tendría que decidir si quiere liderar esa nueva etapa o buscar otro desafío.
En el Etihad todavía no dan por perdida a su estrella, pero empiezan a contemplar un escenario que antes parecía imposible. Rodri puede ser la primera gran salida y Haaland, la siguiente. El Madrid no tiene una operación cerrada ni un acuerdo confirmado, pero el deseo atribuido al delantero y las declaraciones de personas cercanas alimentan el temor. Si 2026 sirve para despedir al cerebro del equipo, 2027 puede convertirse en el año en que el City tenga que reconstruirse también sin su goleador más determinante. Ese escenario ya condiciona decisiones deportivas, salariales y de mercado.