El futuro de Rodri vuelve a agitar el mercado y el PSG ha decidido moverse a última hora. En este sentido, Luis Enrique considera al centrocampista español una pieza perfecta para elevar el nivel de su equipo y ha pedido a la dirección deportiva que contacte con su entorno. En París saben que el Real Madrid tiene muy avanzada su llegada y que deberán moverse ya.
La situación obliga al PSG a actuar. Rodri tiene varias opciones sobre la mesa y el conjunto francés quiere presentarle un proyecto capaz de competir con la propuesta blanca. Luis Enrique lo conoce, valora su inteligencia táctica y cree que sería el futbolista ideal para mandar en el centro del campo de un equipo que ya domina Europa.
Luis Enrique quiere cambiar el rumbo de la operación
El técnico asturiano considera que Rodri puede ofrecer algo diferente incluso dentro de una plantilla de máximo nivel europeo actual. Su capacidad para organizar, proteger a los centrales y controlar el ritmo permitiría liberar a Vitinha, Fabián y João Neves. Para Luis Enrique, no se trata de fichar a una estrella, sino de incorporar al mediocentro que mejor encaja en su estructura.
En París saben, además, que el Real Madrid no solo trabaja en Rodri. El club blanco también ha alcanzado un acuerdo verbal con Yan Diomande y negocia con el Leipzig después de ver rechazada una primera oferta. Esa agresividad en el mercado preocupa al PSG, que no quiere contemplar cómo dos objetivos importantes terminan reforzando al mismo rival.
El PSG prepara un último golpe por Rodri
La intención parisina es conocer la predisposición del jugador antes de preparar una propuesta formal. Si Rodri abre la puerta, el PSG está dispuesto a competir económicamente y ofrecerle un papel central dentro del proyecto. Luis Enrique quiere intervenir si es necesario para explicarle cómo encajaría y por qué considera que puede convertirse en el líder del equipo.
El problema es que Madrid parte con ventaja. El acuerdo estaría muy avanzado y Rodri ve con buenos ojos regresar a España. Precisamente por eso el PSG entiende que no puede esperar. La orden de Luis Enrique es intentarlo hasta el final, ya que después de ver al Real Madrid avanzar también por Diomande, París quiere responder con un golpe enorme y arrebatarle al centrocampista español antes de que todo quede firmado.
