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Joao Cancelo empieza a sentirse engañado por la situación que se ha encontrado en el Barça. El portugués llegó con la sensación de que Hansi Flick lo veía como una pieza importante e incluso como titular, pero apenas han bastado tres partidos para comprobar que esa promesa ya no parece sostenerse. La irrupción de Xavi Espart ha cambiado por completo el orden de jerarquía del lateral izquierdo.

El joven se ha ganado el puesto a base de rendimiento mientras se terminaba de cerrar la llegada de Cancelo. Flick está encantado con su lectura táctica, su capacidad para jugar por dentro y su regularidad. Tanto es así que ya lo considera prácticamente titularísimo, algo que deja al portugués en una situación muy distinta a la que esperaba cuando aceptó volver.

Xavi Espart ha roto todos los planes iniciales

Cancelo entiende que la competencia forma parte del fútbol, pero le cuesta asumir que el escenario haya cambiado tan rápido. Esperaba llegar para ocupar un lugar protagonista y ahora se encuentra peleando por minutos con un futbolista que, hace apenas unas semanas, parecía destinado a tener un papel mucho más secundario.

Xavi Espart Barça Gamper

Flick, sin embargo, no quiere frenar a Espart por jerarquía ni por nombre. El técnico considera que el canterano está ofreciendo exactamente lo que necesita y que sentarlo únicamente para cumplir una promesa previa sería ir en contra de la meritocracia que intenta imponer dentro del vestuario.

Balde también queda atrapado en una situación muy delicada

El gran perjudicado indirecto es Alejandro Balde. Si Espart se consolida como primera opción y Cancelo sigue contando como alternativa de experiencia, el canterano puede acabar convertido en el tercer lateral de la rotación. Su margen para recuperar protagonismo se reduce todavía más y una salida vuelve a cobrar fuerza. Cancelo y Balde comparten ahora una misma sensación: ambos ven cómo Flick ha cambiado el plan inicial por culpa de la explosión de Espart. El portugués esperaba titularidad y Balde confiaba en volver a competir por el puesto, pero el joven ha alterado toda la estructura.

Hansi Flick lo tiene claro: jugará quien mejor responda. Y ahora mismo ese nombre es Xavi Espart. Cancelo tendrá que ganarse lo que creía asegurado y Balde deberá asumir que su situación es todavía más complicada. En solo tres partidos, las promesas han quedado en segundo plano y el rendimiento ha dictado una nueva jerarquía.