A medida que se acerca el final de la temporada, van apareciendo cada vez más interesantes rumores de mercado. Y en este caso, el Chelsea puede ser uno de los granes agitadores del verano, al tener que cerrar ventas importantes. Los blues se han convertido en el equipo que más pérdidas ha registrado en la Premier League, por lo que se ve obligado a generar ingresos y ha empezado a mover piezas importantes de su plantilla.
En ese contexto, el club inglés ha contactado con el Barça para ofrecer a Marc Cucurella por una cifra que rondaría los 40 millones de euros. Una oferta muy interesante que en el conjunto blaugrana han comenzado a evaluar muy seriamente.
Cucurella es una oportunidad de mercado inesperada
Y es que el lateral español aparece como una opción más que interesante para el Barça de cara a la próxima temporada. Es un jugador que, más allá de ser uno de los tres mejores del mundo en su posición, también conoce bien la casa y sabe todo lo que implica jugar en el club, lo que hace que sea un fichaje de esos llamados a dar un rendimiento inmediato.
Por su parte, el Chelsea abre la puerta a una salida que le permitiría hacer caja y aliviar su complicada situación financiera. La operación no responde tanto al rendimiento del jugador, sino a la necesidad del club de equilibrar cuentas después de años gastando millonadas en jugadores mediocres. Además, el propio Cucurella vería con buenos ojos un regreso a Barcelona. Volver a un entorno conocido y a un estilo de juego que le favorece es un factor que suma en la operación.
El Barça estudia si encaja en el proyecto
La realidad es que en el Barça valoran la oportunidad, pero no es una decisión que ya esté tomada. El club analiza si su fichaje encaja tanto en lo deportivo como en lo económico. La llegada de un lateral implica ajustar el futuro de otros jugadores como Balde, que a priori no iba a salir. En cambio, con Cucurella, se le podría dar una buena venta.
El precio, inferior a los grandes traspasos del mercado, convierte a Cucurella en una opción accesible dentro de las limitaciones actuales. Así pues, el movimiento está sobre la mesa. El Chelsea necesita vender, el jugador estaría dispuesto a volver y el Barça estudia la operación. Porque en este tipo de escenarios, las oportunidades aparecen cuando los grandes clubes se ven obligados a moverse.
