Carlos Casemiro, el mediocampista estrella brasileño del Real Madrid, el cual todavía tiene años por delante al máximo nivel del fútbol europeo, contempla cómo una joya aterriza en el Santiago Bernabéu. Aurélien Tchouaméni, el joven mediocampista defensivo, ex del Mónaco, ha fichado por la institución blanca por 80 millones de euros (más posibles variables), hasta 2028; cosa que lo convierte en el cuarto fichaje más caro de la historia del Real Madrid, por detrás de Eden Hazard, Gareth Bale y de Cristiano Ronaldo.

Casemiro todavía es una gran oportunidad para el Madrid para hacer caja, ya que si deja de jugar, en verano de 2023 se habría devaluado mucho y la continuidad de su carrera quedaría comprometida. El principal pilar del pivote defensivo del vigente campeón de Europa y de la liga Santander puede haber entrado en un marco de incertidumbre con la entrada del francés, e incluso con la de Camavinga el pasado verano y su buena adaptación a la plantilla. No hay ninguna duda que con la irrupción del nuevo fichaje, el Madrid completa un medio del campo que asusta.

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Luka Modric y Tchouaméni, disputando un partido entre Croacia y Francia / EFE

Rivalidad amistosa... ¿O tóxica?

Casemiro parte con la ventaja de ser el titular indiscutible de la medular blanca, junto con Toni Kroos y Luka Modric, con los cuales forma uno de los mejores tridentes del medio del campo de la historia del fútbol al haber ganado cinco Ligas de Campeones con el Madrid. Por otra parte, Tchouaméni lleva poco más de dos años al fútbol profesional, en la liga francesa.

Sin embargo, el nuevo medioentro del Real Madrid ha fichado por una cantidad elevada, ya que es un jugador que promete, y la exigencia de su ficha lo forzaría a situarse como el principal titular. Casemiro no aprobaría la idea de alternar posiciones, porque todavía es joven como para resignarse a la suplencia y además lo ha demostrado todo.

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Casemiro, mediocentro estrella del Real Madrid los últimos años / EFE

La estrategia de relevar posiciones podría afectar a la carrera de los dos futbolistas, ya que no permitiría explotar el fútbol de Tchouaméni, y bajaría el valor de Casemiro o incluso aceleraría el decrecimiento de su trayectoria. Así pues, provocaría un fuerte ambiente de rivalidad en el vestuario. Si el nivel del francés de 22 años es el que se espera desde un inicio, su buen rendimiento lo situaría como el nuevo indiscutible en la posición de pivote defensivo.

Las alternativas a Carlos Casemiro

Camavinga fue el primer responsable de que Casemiro y su futuro quedaran contra las cuerdas. Ahora, con el fichaje de Tchouaméni, cada vez queda más claro que el Paris Saint-Germain entrará en escena para negociar para los servicios del mediocampista brasileño.

 

Imagen principal: Carlos Casemiro, dubitativo / Europa Press