La situación de Neymar dentro de la selección de Brasil empieza a generar preocupación de cara al próximo Mundial de 2026. En este sentido, Carlo Ancelotti, esperaba ver una reacción del atacante en los últimos meses, pero ese cambio que le pidió no habría llegado y las opciones de que el máximo goleador de la selección sea importante en la cita mundialista, son cada vez más escasas.

Cuando Ancelotti asumió el mando del combinado brasileño y uno de los primeros temas que abordó fue la situación del histórico delantero. El técnico considera que Neymar, por talento y experiencia, podría ser una pieza importante de la selección, de cara al Mundial de 2026. Sin embargo, el entrenador italiano dejó claro desde el primer momento que para contar con él necesitaba ver una versión más comprometida del jugador.

Ancelotti solo le pide más profesionalidad

Según fuentes cercanas al entorno de la selección, Ancelotti habló directamente con Neymar para transmitirle qué esperaba de él en esta nueva etapa. El mensaje fue que necesitaba más profesionalidad, más trabajo y una implicación total con el equipo y en una mejora física importante.

Neymar

El técnico cree que Brasil tiene suficiente talento ofensivo como para no depender de un solo jugador. Por eso, para que Neymar tenga un papel importante en el equipo necesita demostrar que puede volver a su mejor nivel. Ancelotti esperaba que el delantero utilizara este nuevo ciclo para recuperar la versión que lo convirtió durante años en uno de los futbolistas más decisivos del mundo.

El Mundial de 2026 podría quedarse sin Neymar

La preocupación dentro del cuerpo técnico brasileño es que ese cambio de actitud que pedía el entrenador no se ha producido con la rapidez que esperaban. En un equipo con tanto talento ofensivo, cada puesto está muy disputado y nadie tiene el puesto asegurado. Por ese motivo, Ancelotti ya habría dejado claro que si Neymar no logra recuperar su mejor versión antes de la cita mundialista, no dudará en prescindir de él en la convocatoria o, al menos, en los partidos no jugará.

La prioridad del seleccionador es construir un grupo competitivo y comprometido, incluso si eso significa dejar fuera a uno de los nombres más importantes del fútbol brasileño de la última década. De cara al Mundial de 2026, la decisión final dependerá del rendimiento y de la actitud que Neymar muestre en los próximos meses. Pero dentro de la selección brasileña ya saben que el mensaje de Ancelotti es que solo estarán los jugadores que realmente puedan aportar al equipo.