Cancelada la tercera etapa de la Vuelta por una brutal granizada en los Pirineos

Caos absoluto en la Vuelta. La prueba ciclista española se ha visto obligada a anular su tercera etapa a causa de una salvaje granizada que ha cubierto de blanco el Pirineo francocatalán y ha convertido los últimos kilómetros del recorrido en un auténtico infierno para los corredores. La violencia de la tormenta ha obligado a neutralizar la carrera en el momento en que los ciclistas estaban llegando al tramo final del recorrido, cuando faltaban solo 15 kilómetros para llegar a la meta de Font Romeu.

Una granizada brutal pone punto final a la tercera etapa de la Vuelta

La decisión de los jueces ha llegado después de que los corredores se vieran obligados a detenerse y buscar refugio para protegerse de la granizada, que ha dejado las carreteras completamente cubiertas de hielo. Ante la imposibilidad de garantizar la seguridad del pelotón, la organización ha optado primero por neutralizar la jornada y, posteriormente, darla por terminada de manera definitiva. De esta manera, la etapa queda sin ganador y no habrá cambios en la clasificación general, en una jornada que debía ser uno de los primeros grandes tests de montaña de la Vuelta.

Y es que esta jornada estaba llamada a ser la primera gran cita de la Vuelta, con un recorrido exigente de montaña que debía empezar a marcar diferencias entre los favoritos. Ahora bien, las previsiones meteorológicas ya no eran demasiado buenas. Se esperaba lluvia intensa en la llegada, pero la situación ha ido mucho más allá de lo previsto, con una fuerte tormenta de granizo que ha dejado las carreteras impracticables y ha obligado a los ciclistas a refugiarse ante la imposibilidad de continuar con normalidad.

Pogacar ejerce de líder y detiene la jornada

Pogacar ha sido uno de los grandes protagonistas del momento más crítico de la jornada. Cuando la granizada ha empezado a castigar con fuerza el recorrido, varios corredores han optado por detenerse y protegerse bajo las cubiertas de la zona de Mont-Louis. El líder de la Vuelta se ha situado al frente del grupo y ha hecho gestos al resto para que también parasen, ante unas condiciones que ya hacían imposible continuar con garantías.

El esloveno aspiraba a sumar su segundo triunfo de etapa después de imponerse en la jornada inaugural y enfundarse el maillot rojo. El ciclista esloveno partía como el gran favorito para conquistar la primera etapa pirenaica, pero deberá esperar para demostrar su poder en la montaña de la Vuelta. Su próxima oportunidad llegará el martes, con una jornada de 104 kilómetros que transcurrirá íntegramente por el Principado de Andorra y que le permitirá volver a buscar un golpe sobre la clasificación general.