Bernardo Silva vuelve a cambiar el tablero del mercado. El centrocampista portugués parecía tener muy encaminado su fichaje por el Barça hace apenas unas semanas, pero una llamada de José Mourinho puede haberlo frenado todo. El técnico portugués lo quiere en su nuevo proyecto y su entrada en escena obliga al jugador a replantearse una operación que en el Camp Nou daban por muy avanzada.
Y es que Bernardo siempre ha sido uno de los grandes deseos de Joan Laporta. Su calidad, experiencia, inteligencia táctica y capacidad para jugar por dentro o por fuera lo convierten en un perfil ideal para el Barça. Además, su situación contractual y la presencia de Jorge Mendes facilitaban una negociación que parecía relativamente encarrilada.
Mourinho entra en la operación
La realidad es que la llamada de Mourinho cambia muchas cosas. Para Bernardo, no es lo mismo elegir únicamente entre seguir en Inglaterra o aceptar la propuesta blaugrana que tener sobre la mesa la posibilidad de trabajar con alguien como su compatriota. Mourinho le ofrece un papel central desde el primer día.
De este modo, el jugador habría pedido a Jorge Mendes que frene la operación con el Barça antes de dar cualquier paso definitivo. No se trataría de romper las conversaciones, sino de ganar tiempo para escuchar bien todas las opciones. Y eso en el Camp Nou genera preocupación, porque el club no quiere entrar en una subasta ni esperar demasiado. Además, Mendes sabe que Bernardo tiene mercado y que su decisión final puede mover varias piezas importantes este verano.
El Barça pierde ventaja
El problema para Deco y Laporta es que el fichaje parecía mucho más cerca cuando no había una alternativa tan fuerte. Hansi Flick veía con buenos ojos su llegada si se producían varias salidas, pero ahora el escenario se complica. Bernardo sigue gustando mucho en Barcelona, pero Mourinho puede ofrecerle una vía distinta, con un proyecto hecho a su medida y sin tantas dudas económicas.
Así pues, el Barça ha pasado de tener el fichaje de Bernardo Silva casi controlado a ver cómo Mourinho se mete por medio. El portugués ha pedido a Mendes que pare, escuche y no cierre nada todavía. Y cuando Jorge Mendes pisa el freno, cualquier operación puede cambiar de dirección en cuestión de días.
