El perfil de José Mourinho es tan especial que siempre ha provocado todo tipo de sensaciones a su alrededor y la realiadd es que no genera consenso dentro del vestuario del Real Madrid. De hecho, tres de los jugadores con más peso del equipo ya han dejado clara su postura. Jude Bellingham, Kylian Mbappé y Rodrygo no ven con buenos ojos un posible regreso del técnico portugués y consideran que su llegada supondría un cambio demasiado brusco en el día a día del grupo.

Todos comparten la preocupació por el carácter de Mourinho. Temen que su forma de gestionar el vestuario acabe generando un ambiente irrespirable. No quieren un entrenador con mano dura y mensajes que tensionen al grupo, características propias del técnico luso.

Un perfil que no encaja con las estrellas actuales

Bellingham, Mbappé y Rodrygo consideran que el Real Madrid necesita otro tipo de líder. Les gusta más un técnico capaz de gestionar egos sin recurrir al choque frontal. En ese sentido, ven a Mourinho como un entrenador que pertenece a otra etapa, más enfocada al conflicto que a la construcción a largo plazo.

Jude Bellingham Reial Madrid
Jude Bellingham Reial Madrid

Dentro de estas conversaciones, han coincidido en señalar dos alternativas claras si el club decide cambiar de rumbo en el banquillo: Jürgen Klopp o Zinedine Zidane. El alemán gusta por su estilo de juego ofensivo y con ritmo, mientras que el francés es, con diferencia, el favorito. Zidane representa un liderazgo más cercano y flexible, especialmente en lo relacionado con la disciplina y el trabajo sin balón. Para estos pesos pesados, Zidane entiende mejor lo que quieren sabe cuándo apretar y cuándo soltar.

El vestuario marca líneas rojas

La postura de Bellingham, Mbappé y Rodrygo no es un simple comentario. Han hecho saber que, si el club tiene que elegir, Mourinho no es una opción para ellos. Consideran que su método chocaría frontalmente con la idea de juego y la gestión emocional que necesita el equipo en estos momentos. No se trata solo de fútbol, sino de convivencia. Temen que con Mourinho las dinámicas cambien demasiado y que aumente la tensión. Ese escenario no gusta a un vestuario que quiere estabilidad tras meses convulsos.

La realidad es que el vestuario ya ha hablado. Y cuando Bellingham, Mbappé y Rodrygo se alinean en una misma idea, el mensaje es que el futuro del banquillo blanco debería pasar por otro camino.