El Tour de Francia es mucho más que una carrera de bicicletas que dura tres semanas. La gran ronda gala es un acontecimiento de primerísimo nivel, una experiencia única en sí misma, una fiesta. Y Barcelona lo ha podido corroborar este sábado en una de las Grand Départs más espectaculares de la historia. El Tour, a diferencia de otros grandes acontecimientos deportivos, conlleva la democracia de lo accesible. No hay que pagar entrada ni desplazarse a un recinto cerrado. Solo hay que salir a la calle y disfrutar del espectáculo. Y lo cierto es que ha sido un auténtico disfrute, una experiencia vital de lo más interesante.
Porque hacía mucho tiempo que Barcelona no lucía como lo ha hecho este sábado, escenas de miles de personas en las calles, con maillots de mil y un colores, han rememorado las imágenes de hace ya 34 años, las de los inolvidables Juegos Olímpicos del 92. Y claro, también ha acompañado la climatología, un sol radiante que ha permitido que Barcelona se sacara la espina del 2009, la última etapa del Tour en la ciudad, que fue chafada por un diluvio que lo deslució todo.
La Grand Départ del Tour de Francia 2026 en Barcelona
La gran fiesta del Tour encandila a Barcelona
A pesar de que la etapa, oficialmente, empezaba a las 17:05h, la fiesta del Tour ha dado el pistoletazo de salida muchísimo antes, ya desde primera hora de la mañana, cuando las calles se han ido llenando de personas. Por el centro neurálgico de la ciudad, las camisetas de selecciones de fútbol, muy habituales estos días por la celebración del Mundial 2026, se han ido entremezclando con los maillots de ciclista, con los míticos amarillo de líder y el de topos rojos, el del líder de la montaña, como principales protagonistas.
El ambiente ha sido festivo y familiar, y con una gran presencia de turistas que han aprovechado el viaje a Barcelona para acercarse a ver el Tour y de aficionados habituales a la ronda gala, que no iban a dejar pasar la oportunidad de combinar un viaje a la ciudad con una Grand Départ con una pinta espectacular.
De la caravana a los ciclistas, puro espectáculo
La fiesta ha empezado a brillar a las 15:30h, momento en el que ha arrancado la gran Caravana del Tour, que se celebra desde 1930. Se trata de un desfile de carrozas de los diferentes patrocinadores de la competición que realizan el mismo recorrido que los ciclistas, y lo hacen tirando regalos de todo tipo al público. Y acto seguido, a las 17:05h, ha llegado el plato fuerte, el inicio de la etapa. Y es que para muchos de los presentes, seguramente la mayoría, era la primera vez que podían ver in situ una etapa del Tour. Y claro, como ocurre en todos los deportes, los que más pasiones han levantado han sido los grandes nombres, las estrellas, como Pogacar, Vingegaard, Evenpoel, Carapaz o Ayuso. Y a ellos se ha añadido Paul Seixas, joven talento francés que con solo 19 años se ha convertido en todo un fenómeno.
Barcelona lo ha vuelto a hacer. Solo tres semanas después de la especular celebración de la bendición de la Cruz de Jesús de la Sagrada Familia por parte del papa León XIV, la capital catalana ha vuelto a demostrar su capacidad para proyectarse al mundo, una manera de enfocar los grandes acontecimientos única en el mundo. Y mañana, segunda etapa con final en Barcelona. Nadie duda de que será de nuevo una auténtica fiesta.
