Con la eliminación de la Champions, al Barça solo le quedan siete partidos de Liga para cerrar la temporada. Los blaugrana ya hacen cálculos sobre cuándo se podrán proclamar campeones, porque la ventaja de nueve puntos sobre el Reial Madrid, en este punto de competición, parece muy difícil de remontar. El calendario, además, dibuja un escenario que ilusiona al barcelonismo. Si ambos equipos ganan los tres partidos previos al Clásico, el duelo del 10 de mayo podría ser decisivo en caso de victoria de los de Hansi Flick. No habría una manera más simbólica ni más celebrada de levantar el título que hacerlo superando al gran rival.

El peso histórico de un partido gigante

Pero este partido puede tener aún más alicientes para el Barça. En caso de triunfo blaugrana contra el Real Madrid, el conjunto catalán igualaría el balance histórico de Clásicos entre los dos equipos: 106 victorias para cada uno y 52 empates. Hace años, antes de la era Messi, parecía impensable que el Barça pudiera llegar a alcanzar a los blancos en esta estadística. La distancia era considerable y el dominio madridista parecía consolidado. Pero el paradigma ha cambiado de manera evidente. En las últimas dos décadas, el Barça ha sido el gran dominador de estos enfrentamientos y ganar Clásicos ha dejado de ser un hecho excepcional para convertirse en una situación mucho más habitual para los culés. El partido, por lo tanto, no solo podría tener valor clasificatorio, sino también un enorme peso simbólico e histórico. Sería un Clásico para acercar aún más dos trayectorias gigantes y, a la vez, para reforzar la sensación de que el Barça ha sido capaz de dar la vuelta a una rivalidad que durante muchos años parecía desequilibrada en favor del Real Madrid. 

De Jong y Vinícius disputando un balón durante un Real Madrid - Barça / Foto: EFE

Un paso más en la carrera histórica

Si el Barça acaba conquistando este campeonato, llegaría a las 29 Ligas, a solo una de la treintena. Sería, además, un nuevo título oficial para el club blaugrana después de la Supercopa de España ganada el mes de enero. El Real Madrid, en cambio, encadenaría dos temporadas consecutivas sin levantar ningún título, un hecho poco habitual en un club de su presupuesto, de su potencial y de su historial. Con esta Liga, el Barça también llegaría a los 104 títulos oficiales en su palmarés, solo uno menos que los 105 del conjunto blanco. Es verdad que el Madrid continuaría teniendo más Ligas y muchas más Champions, pero los blaugrana recortan distancias en otros apartados, especialmente con las 12 Copas del Rey de diferencia. Aquí también entran en juego otros trofeos, como la Supercopa de Europa, la Supercopa de España, la Recopa o el Mundial de Clubes.

Antes de llegar al Clásico, sin embargo, aún quedarán tres compromisos para cada equipo. El Barça jugará contra el Celta en casa y visitará los campos del Getafe y Osasuna. El Real Madrid, por su parte, se enfrentará al Alavés como local y jugará fuera contra Betis y Espanyol. Después sí, llegará el gran día. El primer Clásico en el Spotify Camp Nou remodelado. Un escenario inmejorable para que el barcelonismo imagine una tarde de celebración completa: una victoria contra el máximo rival, un paso definitivo hacia la 29.ª Liga y el empate en el número de Clásicos ganados. Un partido que puede ser mucho más que un partido.