El Barça ya trabaja con una fecha marcada para intentar cerrar el fichaje de Julián Álvarez. La operación sigue viva, pero no se moverá de forma definitiva hasta que termine el Mundial. Esa es la hoja de ruta que mantiene el club, según ha explicado José Álvarez en El Chiringuito, donde aseguró que los contactos entre el Barcelona y el Atlético de Madrid continúan abiertos, aunque emplazados a después del torneo.
La postura azulgrana es clara. El Barça no quiere romper la operación, pero tampoco forzar un escenario que puede contaminar, todavía más, a todas las partes. Julián está concentrado en el Mundial, el Atlético no quiere perder a su delantero en mitad del campeonato y Laporta ya dejó claro que la oferta existe, pero que tendrá un tiempo limitado. Por eso el final del Mundial aparece como el punto de inflexión.
El Barça espera a Julián Álvarez
En el club entienden que Julián Álvarez sigue siendo el gran objetivo para reforzar el ataque. No es una alternativa más, sino el delantero que mejor encaja en la idea de Hansi Flick por su intensidad, gol, movilidad, presión y capacidad para jugar en distintas zonas del frente ofensivo. Por eso el Barça ha decidido esperar y no cambiar todavía de plan.

José Álvarez fue claro al explicar que el Barça continúa a la espera, siguiendo los pasos marcados por Laporta. La oferta se mantiene y los movimientos llegarán cuando acabe el Mundial. Esa frase resume perfectamente la estrategia dibujada a base de paciencia, contactos abiertos y decisión final después del torneo.
El Atlético aguanta la presión
El gran obstáculo sigue siendo el Atlético de Madrid. El club rojiblanco no quiere facilitar una salida que debilitaría de forma directa su proyecto deportivo. Además, sabe que el Barça necesita a Julián y pretende resistir todo lo posible para no perder fuerza negociadora. La operación, por tanto, no será rápida ni barata. Aun así, el Barça confía en que el deseo del jugador pueda terminar pesando. Si Julián mantiene su intención de esperar, la presión aumentará cuando termine el Mundial y el mercado entre en su fase decisiva. Ahí será cuando el club azulgrana deberá transformar los contactos en una oferta final.
La fecha está marcada: después del Mundial. Hasta entonces, el Barça no romperá el plan ni buscará un giro brusco. Pero cuando acabe el torneo, la operación entrará en su momento clave. Julián Álvarez sigue siendo el elegido y el club ya sabe cuándo debe convertir la espera en fichaje.