Después de una reunión extraordinaria de más de cuatro horas la junta directiva del Barça aplazó hasta el próximo lunes, en su reunión ordinaria, debatir y tomar una decisión sobre el acuerdo verbal al que llegaron los abogados Cristóbal Martell y José Ángel González Franco con el fiscal José Perals para finiquitar el caso Neymar. El acuerdo obliga al Barça a aceptar que cometió irregularidades tributarias, al mismo tiempo que tanto Neymar, como el expresidente Sandro Rosell y el actual presidente Josep Maria Bartomeu quedarían exentos de culpabilidad.
De los 63,5 millones de euros que pedía la fiscalía en concepto de cuotas defraudadas y multas, el club acabará pagando casi 20 millones de euros. Para Rosell, Neymar y familia y Bartomeu es el fin de una pesadilla, pero, al mismo tiempo, significa el reconocimiento que en la contratación de Neymar fue responsable de un delito tributario, hecho que tanto el expresidente como el actual máximo mandatario de la entidad se negaban a admitir al sostener que en ese fichaje todo se había producido de forma correcta y legal.
Un proceso tormentoso
El acuerdo, no obstante y en caso de ser aprobado por la junta del lunes, desahoga al club de uno de los juicios más tormentosos que ha vivido en los últimos años. Desde un primer momento el fiscal consideró que el caso pertenecía a la vía penal y solicitó penas de cárcel para Sandro Rosell de 7 años y para Bartomeu de dos y medio, además de cuantiosas multas.
La gran discusión se centraba en sí el pago de 40 millones a las empresas de Neymar era en concepto de prima de fichaje, como declaró el Barça, o era salario, como consideraba el fiscal. Los abogados del Barça han acabado aceptando la tesis del fiscal y así se ha podido llegar al acuerdo. Es decir, el Barça reconoce el error de no haber efectuado la retención correcta en los pagos al jugador.
Fiscalía también ha dado un paso atrás para sacar el tema del atolladero en el que se encontraba. La exoneración de Sandro Rosell obedece a que la persecución penal que se lanzó sobre el expresidente se llevó a cabo después que el Barça hubiera hecho los pagos tributarios correspondientes. Esos 13,5 millones de euros, que el Barça adelantó en una declaración complementaria, se los quedará la Hacienda pública, además de 5,5 millones en concepto de multa.
La condena
La noticia, adelantada por Cataluny Ràdio de buena mañana, fue confirmado por la fiscalía provincial que, al mediodía, anunciaba que se condenaba al Barça como persona jurídica por delito contra la Hacienda Pública “debiendo hacerse cargo de la cantidad defraudada y siendo condenado al pago de una multa del 60%, sin responsabilidad para las personas físicas que venían encausadas”.
La junta directiva del Barça, aunque no cuente con la unanimidad de los directivos, está obligada a aceptar el acuerdo porque de ir a juicio tendría que avalar unos 90 millones de euros y padecer durante tres o cuatro años más el proceso.
Neymar y su padre tienen otro proceso abierto con la fiscalía que, sobre el papel, deberá solventarse en breve, precisamente porque la acusación fundamentaba que los 40 millones de euros habían sido pagados en concepto de traspaso, cuando ahora tanto fiscalía como abogacía del Estado han llegado al acuerdo de que ese dinero pertenecía a salario.