El Barça lo hace oficial después de la crisis de vestuario provocada por Casadó antes de irse al Deportivo

El Barça ha hecho oficial una decisión que llevaba días generando ruido dentro del vestuario como que Anthony Gordon heredará el dorsal que hasta ahora pertenecía a Marc Casadó. El problema no ha sido tanto el número en sí como el momento elegido para tomar la decisión. El club asignó ese dorsal al nuevo fichaje mucho antes de la salida del canterano rumbo al Deportivo, algo que Casadó interpretó como una falta de respeto.

La situación provocó un conflicto importante en el vestuario blaugrana. Casadó ya sabía que tenía muchas opciones de marcharse, pero esperaba que el club mantuviera ciertas formas hasta que su salida fuera definitiva. Ver cómo su dorsal pasaba a otro futbolista antes de haber abandonado oficialmente la plantilla le hizo sentir que el Barça había dado por terminada su etapa antes incluso de comunicarlo de manera formal.

Casadó no entendió las formas del club

Dentro del vestuario, varios compañeros comprendieron el malestar del centrocampista. Nadie discutía que Gordon necesitara un dorsal ni que el club tuviera derecho a reorganizar los números, pero sí llamó la atención la precipitación. Para algunos jugadores, se podía haber esperado unas horas y evitar una situación completamente innecesaria.

Gordon Barça Pretemporada
Gordon Barça Pretemporada

Casadó había salido de La Masía, había tenido protagonismo en el primer equipo y mantenía una relación estrecha con varios miembros de la plantilla. Por eso el gesto tuvo un componente emocional mayor de lo que desde las oficinas se había previsto. La sensación fue que se estaba cerrando su etapa sin demasiado cuidado.

Gordon queda al margen de una polémica que no provocó

Anthony Gordon no tuvo ninguna responsabilidad en el conflicto. El inglés simplemente aceptó el dorsal que el club le ofreció y en ningún momento quiso participar en una decisión que correspondía exclusivamente a la dirección deportiva. Sus compañeros también han intentado separar ambas cuestiones para evitar que el episodio afecte a su adaptación. Una vez confirmada la marcha de Casadó al Deportivo, el Barça ha podido oficializar el reparto sin más incertidumbre. Gordon mantiene el número y el canterano inicia una nueva etapa lejos del club.

El problema queda cerrado administrativamente, aunque dentro del vestuario ha dejado cierto malestar por cómo se gestionaron los tiempos. Casadó terminó marchándose, pero antes protagonizó una última tensión con el Barça. No por su salida, sino porque sintió que le habían quitado incluso el dorsal antes de haber cruzado definitivamente la puerta.