Las alegres amenazas de que Catalunya se quedaría fuera de Europa en el caso de declarar su independencia, son crudas realidades en el FC Barcelona. Primero fue el equipo de fútbol. El martes fue el de baloncesto. El sábado, el de balonmano está a obligado a remontar 5 goles en el Palau para acceder a la final four. Los de fútbol sala fueron borrados hace tiempo. Y el único que sobrevive en Europa es el de hockey sobre patines, que la próxima semana jugará las semifinales de la máxima competición europea contra el Benfica.
No es una temporada feliz para el barcelonismo que le gusta lucir su camiseta blaugrana y la bandera catalana por los campos y pistas europeas. Campeón la pasada temporada en Berlín, el Barça de Messi, Suárez y Luis Enrique se quedó a las puertas de las semifinales contra el Atlético de Madrid cuando toda Europa lo estaba lanzando como principal candidato a renovar el título.
Comida para el doblete
El fútbol, no obstante, está con opción clara de conquistar la Liga española y también la Copa del Rey. Probablemente con el sentido de reforzar el ánimo y conjurarse para conquistar estos dos trofeos la plantilla con los técnicos tuvieron una comida en un restaurante de Sant Quirze del Vallés después de haber gozado de dos días de fiesta. El Barça se juega la Liga en las próximas tres jornadas. El sábado juega en Sevilla contra el Betis, el siguiente recibe al Espanyol, y en la última jornada juega en Granada. La final de la Copa es el 21 de mayo contra el Sevilla, en Madrid.
El baloncesto, sin alma
Pero si bien la eliminación del equipo de fútbol de Europa causó decepción, la del baloncesto, que se ha quedado fuera de la Final Four por segundo año consecutivo, clama al cielo. Especialmente por el juego exhibido, por el carácter poco ganador del equipo, y porque durante muchos momentos de un partido ha parecido sencillamente un equipo sin alma y sin orgullo, en el que ni el entrenador ni los jugadores creían en él.
Cierto es que el Barça Lassa cuenta con un presupuesto bastante inferior al que manejan los principales equipos que participan en la Euroliga. Eso podía ser una excusa hasta cierto punto razonable. Pero también es verdad que este Barça de Xavi Pascual en algún momento de la temporada ha dado muestras de poder, al mismo tiempo que en otros momentos ha parecido impotente y ha dejado entrever que jugadores ni técnicos confiaba en sí mismos. Así lo demuestra, por ejemplo, los últimos diez minutos jugados en Krasnodar, donde el equipo después de hacer lo más difícil –remontar con un parcial (8-23)- no anotó una sola canasta.
La situación en el baloncesto es de crisis, aunque al equipo le queda todavía por aspirar el título de la Liga Endesa.
El balonmano y la magia del Palau
El balonmano, campeón vigente en Europa, está en una situación peligrosa que deberá definir el próximo sábado. Perdió en Kiel 29-24 y está obligado a remontar 5 goles. No es nueva la situación del equipo del otro Xavi Pascual, que en tres ocasiones anteriores han hecho magia en el Palau. Dominador claro de la Liga Asobal, con nueve puntos de ventaja sobre el segundo (Naturhouse La Rioja), la sección ya está preparando el ambiente para lograr una tarde épica como las del 2004-05, 2012-13 y 2013-14, en esta última llegó a remontar 7 goles.
La tercera sección con más posibilidades de conseguir un éxito europeo es la de fútbol sala, que a estas alturas de la temporada está fuera del alcance de un título. Todo un fracaso para un equipo que se proclamó campeón de Europa en el 2011-12, en el 2013-14 y fue subcampeón el año pasado.
El consuelo del hockey
El hockey sobre patines, la sección más laureada en Europa, es la única que se mantiene con opción de ganar la OK Liga y la competición europea, donde el próximo día 14 jugará las semifinales contra el Benfica. En el campeonato español tiene una ventaja de 10 puntos sobre el Patí Vic segundo clasificado.
Ya se sabe que el presidente, Josep Maria Bartomeu, es partidario de pasar balance y tomar medidas al final de temporada. De momento tendrán que pensar él y su junta los cambios que necesita el baloncesto para volver a ser un equipo competitivo en Europa.