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El fichaje de Karim Adeyemi empieza a tener una primera víctima clara en el Barça. Roony Bardghji, una de las grandes apuestas jóvenes del club, se queda sin espacio si la llegada del alemán termina de cerrarse. Hansi Flick quiere velocidad, desborde y rendimiento inmediato en las bandas, y el sueco, con solo 20 años, aparece ahora como el jugador que puede salir para hacer sitio.

La operación con Adeyemi está encarrilada y en Barcelona ya la dan prácticamente por hecha. El Borussia Dortmund pide una cifra cercana a los 40 millones, mientras el Barça intenta cerrar el acuerdo por una cantidad más baja, alrededor de los 20. Esa es la horquilla en la que se mueve el fichaje del alemán. Sea cual sea el punto final, el mensaje es que Hansi Flick quiere un extremo preparado para competir ya, no otro futbolista que necesite tiempo, paciencia y minutos controlados.

Bardghji pierde su sitio

Bardghji llegó como una promesa de enorme proyección, pero el contexto ha cambiado demasiado rápido. En un Barça con Lamine Yamal como referencia, con otros atacantes importantes y ahora con Adeyemi en camino, el sueco queda atrapado en una zona sin hueco real. No tendría continuidad, ni un rol claro, ni margen para crecer sin presión.

Roony Bardghji

Flick valora su talento, pero también sabe que una plantilla grande puede frenar a los jóvenes si no se les ofrece un camino concreto. Bardghji necesita jugar, equivocarse y sentirse importante. En el Barça, con la competencia actual, eso parece casi imposible. Por eso su salida empieza a verse como una decisión práctica antes que como una renuncia definitiva.

Una salida para hacer sitio

El club también mira la parte deportiva y de planificación. La posible salida de Bardghji ayudaría a liberar espacio en la plantilla y a equilibrar las posiciones ofensivas ante la llegada de Adeyemi. No se trata de una operación ligada a cifras concretas como las del fichaje del alemán, sino de una decisión estratégica para evitar la acumulación de jugadores sin minutos.

La decisión puede parecer dura, pero responde a la lógica del nuevo Barça de Flick. El técnico no quiere acumular nombres por acumular. Quiere perfiles útiles, roles definidos y extremos capaces de marcar diferencias desde el primer día. Adeyemi cumple esa función mejor que Bardghji en este momento. Por eso el sueco queda señalado. Atado Adeyemi, Bardghji pasa a ser el principal damnificado. El Barça puede perder una promesa interesante, pero gana espacio y una pieza que Flick considera más preparada.