Luis de la Fuente, obligado a mediar en el vestuario de España después del último problema

Luis de la Fuente tiene un nuevo foco de tensión antes de la semifinal contra Francia. España llega lanzada después de eliminar a Bélgica, pero el seleccionador debe resolver una decisión muy delicada: quién será el delantero titular en el partido más importante del Mundial. Ferran Torres está recuperando confianza, mientras Mikel Oyarzabal empieza a perder terreno en el momento decisivo.

El debate no es pequeño porque ambos se sienten con argumentos para jugar. Oyarzabal ha sido una pieza muy valorada por De la Fuente durante todo el ciclo, un atacante fiable, asociativo y capaz de interpretar bien los espacios. Ferran, en cambio, llega con otra energía. Ha ido ganando peso, se siente cada vez más importante y cree que su movilidad puede hacer mucho daño a Francia.

Ferran gana fuerza

Ferran ha pasado de ser una alternativa discutida a convertirse en una amenaza real para la titularidad. Su confianza ha crecido con los minutos y dentro del cuerpo técnico valoran que ofrece desmarque, presión, llegada y una mentalidad muy competitiva. No necesita ser el delantero más vistoso para condicionar a una defensa.

EuropaPress 7571709 ferran torres of spain celebrates goal during the friendly international
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Esa es precisamente la duda que tiene De la Fuente. Contra Francia, España necesitará velocidad para atacar espacios y piernas para sostener la presión. Ferran encaja muy bien en ese plan, sobre todo si Lamine Yamal y Nico Williams fijan por fuera. Su candidatura ya no es secundaria.

Oyarzabal pierde ventaja

Oyarzabal, mientras tanto, empieza a notar que su sitio ya no está tan asegurado. El seleccionador lo respeta mucho y ha defendido públicamente sus virtudes, pero el Mundial se decide por sensaciones inmediatas. Y ahora mismo Ferran parece llegar con más chispa, más confianza y más capacidad para alterar el partido.

Por eso De la Fuente debe mediar. No puede permitir que la pelea por el puesto genere ruido interno antes de una semifinal. Oyarzabal necesita sentirse respaldado y Ferran quiere confirmar que su momento ha llegado. El seleccionador tendrá que elegir sin romper equilibrios. Francia espera, la presión sube y España necesita un delantero convencido, no un vestuario pendiente de quién ha ganado una batalla interna en la semana más importante del torneo.