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El Mundial de fútbol 2026 empieza a tener las primeras polémicas y a generar aquel contenido de odio que nunca falla. Y esta vez ha aparecido el primer esperpento del arbitraje, provocando la ira de los aficionados y la indignación del mundo del fútbol. Todo esto, por culpa de una decisión de Carlos Del Cerro Grande, árbitro español que se ha encargado de dirigir el VAR del partido entre Estados Unidos y Paraguay.

La goleada de Estados Unidos

El duelo del debut de la selección estadounidense ha sido uno de los grandes momentos de la actual edición de la cita mundialista. El conjunto local, dirigido por el conocido Mauricio Pochettino, se ha exhibido contra Paraguay. La selección sudamericana no ha podido contrarrestar el dominio y las ocasiones de Estados Unidos, siempre controlando el partido y llevándolo allí donde quería.

La victoria, con goleada para el conjunto de las barras y las estrellas, ha acabado definiendo un inicio inmejorable. Euforia en la grada y vibrante partido con cinco goles. Ha sido el primer gran marcador de este Mundial, que empieza a dar espectáculo de verdad.

La selección de Estados Unidos celebrando la victoria contra Paraguay / Foto: EFE

Polémica decisión de Del Cerro Grande

Pero quien también ha dado espectáculo es Del Cerro Grande. El árbitro español ha sido el encargado de llevar las riendas desde el VAR, siendo el mejor consejero del neerlandés Danny Makkelie, el árbitro principal. O quizás no tan buena influencia, ya que ha generado la primera gran polémica del Mundial. En esta cita mundialista se estrena el aumento de responsabilidad del VAR, pudiendo entrar en segundas tarjetas amarillas, en caso de confusión de identidad y en córneres concedidos de manera errónea. Y Del Cerro Grande ha querido estrenar estas novedades de la manera más surrealista.

La polémica ha llegado al inicio del segundo tiempo, cuando una falta de Tim Ream sobre Miguel Almirón ha acabado con tarjeta para el defensa estadounidense. Una jugada que nadie ha protestado y que ha seguido con normalidad, poniéndose rápidamente el balón en juego. Sin embargo, Del Cerro Grande ha pedido la parada del juego cuando el partido estaba nuevamente en marcha. El árbitro español ha llamado a Makkelie a revisar la jugada por posible confusión de identidad. Del Cerro ha alegado que se había equivocado de jugador al mostrarle la tarjeta a Ream. El caso es que el ya habitualmente polémico árbitro español ha considerado que Almirón había hecho un piscinazo de manual sin haber recibido ningún contacto de Ream. Por esto ha llamado a Makkelie para que cambiara la tarjeta de protagonista.

Una decisión totalmente surrealista, ya que, aparte de querer estrenar esta nueva norma de la manera que fuera, no tiene ningún tipo de sentido. En este caso, lo que prevalece es la interpretación del colegiado principal y no las ganas de intervenir desde el VAR. La confusión de identidad se aplica cuando el árbitro se equivoca al mostrarle la tarjeta a un jugador por otro —previsiblemente del mismo equipo— y cuando es un error claro y manifiesto, que todo el mundo ha visto. Parece, pues, que la FIFA deberá intervenir y delimitar el exceso de protagonismo de algunos árbitros desde el VAR. Una polémica que vuelve a poner en el mapa el esperpento del arbitraje español.