La etapa de Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid arranca con decisiones mensajes realmente duros al vestuario blanco. El técnico ha detectado un problema que considera serio y perjudicial para el rendimiento del equipo, la excesiva vida nocturna de algunos de sus futbolistas más importantes. Y no ha dudado en señalar nombres propios, convencido de que el compromiso en el día a día es tan importante como el talento sobre el césped.

En concreto, Arbeloa ha hablado directamente con Jude Bellingham, Eduardo Camavinga y Vinicius, a quienes considera demasiado protagonistas en la noche madrileña. El entrenador cree que los tres disfrutan más de los reservados de las discotecas más exclusivas de la capital que de mantener una rutina profesional estricta entre semana, algo que no está dispuesto a tolerar más tiempo ya que considera que pasa factura al equipo.

Arbeloa detecta falta de foco y hábitos poco profesionales

Según fuentes cercanas, Arbeloa ha comprobado que estos jugadores no están centrados en el fútbol durante la semana. Algunas noches duermen menos de lo que deberían y eso, inevitablemente, se nota en el día a día. Menor intensidad en los entrenamientos, desconexiones en los partidos y una sensación general de falta de ganas de ganar que preocupa al nuevo entrenador, que ya ha visto en Albacete que eso trae serias consecuencias.

Vinicius Real Madrid Europa Press

Arbeloa ha comunicado que si quieren ser intocables, deben comportarse como profesionales las 24 horas del día. Arbeloa entiende que son jóvenes, pero recuerda que vestir la camiseta del Real Madrid exige sacrificios. La vida nocturna, en este contexto, pasa a ser incompatible con el nivel de exigencia que él quiere imponer.

Un aviso serio con consecuencias deportivas

No se trata solo de una recomendación. Arbeloa ha dejado claro que, si no hay un cambio inmediato de actitud, habrá consecuencias serias. El técnico considera que el talento de Bellingham, Camavinga y Vinicius es incuestionable, pero también cree que están rindiendo muy por debajo de su verdadero potencial por culpa de tener la cabeza en otro lado. La disciplina vuelve a ser una prioridad en Chamartín, y Arbeloa quiere marcar territorio desde el primer momento.

La realidad es que el aviso ya está lanzado. Ahora la pelota está en el tejado de los jugadores. Así pues, si la noche de Madrid sigue teniendo más protagonismo que el fútbol, Arbeloa no dudará en tomar decisiones drásticas, por muy dolorosas que sean, contra Bellingham, Camavinga, Vinicius o con el que haga falta.