La situación de Brahim Díaz en el Real Madrid ha dado un giro inesperado y poco favorable para el futbolista. El centrocampista ofensivo marroquí atraviesa uno de los momentos más delicados desde su llegada al club y su papel en el equipo ha quedado seriamente cuestionado tras una conversación directa con Álvaro Arbeloa, actual responsable técnico con peso en la toma de decisiones.

Según fuentes cercanas, Arbeloa ha sido claro y contundente con el jugador, no contará con él hasta nuevo aviso. El motivo no responde a cuestiones disciplinarias ni físicas, sino puramente deportivas. El cuerpo técnico considera que su rendimiento está muy por debajo del nivel exigido para competir en el primer equipo y que, a día de hoy, no ofrece garantías ni como titular ni como revulsivo.

Arbeloa no ve a Brahim al nivel del Real Madrid

En la evaluación interna realizada por Arbeloa y su equipo, Brahim Díaz no alcanza el nivel necesario para un club como el Real Madrid. Se le reprocha falta de continuidad, escaso impacto en los partidos y una aportación insuficiente en fases clave del juego, especialmente cuando el equipo necesita desequilibrio desde el banquillo.

Brahim Díaz celebración Real Madrid Cádiz EFE
Brahim Díaz celebración Real Madrid Cádiz EFE

El mensaje trasladado al futbolista ha sido directo: su nivel actual no le permite ser una opción real. Arbeloa considera que no tiene el peso necesario para asumir un rol protagonista y que, incluso en minutos limitados, no está marcando diferencias. Esa falta de influencia ha terminado por apartarlo de los planes inmediatos del técnico, que apuesta por perfiles más consistentes y fiables.

Un futuro en el aire y sin rol definido

La consecuencia de esta decisión es que Brahim queda relegado a un papel secundario y sin fecha concreta para volver a tener protagonismo. Arbeloa no cierra la puerta de forma definitiva, pero condiciona cualquier regreso a una mejora notable y sostenida de su rendimiento, algo que ahora mismo no se percibe. En el club son conscientes de que esta situación complica seriamente su futuro.

El jugador no entra en la rotación y su valor deportivo está en entredicho. A corto plazo, no se descarta que se estudien alternativas si la situación no cambia, ya sea una cesión o incluso una salida definitiva si llega una oferta convincente. Por ahora, Brahim sigue entrenando con normalidad, pero con un mensaje claro sobre la mesa: difícilmente tendrá un papel relevante en el Real Madrid mientras su nivel no dé un salto importante. Arbeloa quiere jugadores plenamente preparados para competir al máximo, y el marroquí, hoy por hoy, no cumple con ese requisito.