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Ferran Torres ha cruzado la línea roja que el Barça había fijado para cerrar su renovación. El club quería abordar la ampliación en septiembre, después del cierre del mercado, con un límite salarial cercano a los ocho millones de euros. Sin embargo, sus agentes consideran insuficiente esa cifra y han trasladado que esperan una propuesta acorde con su nuevo peso deportivo.

La tensión aumentó después de la última entrevista del valenciano. Ferran recordó que tiene contrato, pero añadió que en el fútbol nunca se sabe qué puede pasar y reclamó señales claras de cariño por parte del Barça. Sus palabras se interpretan como una apertura pública a la salida justo cuando el PSG y otros clubes estudian su situación.

El Barça había marcado un límite

La dirección deportiva estaba dispuesta a mejorar su contrato, pero sin romper la escala salarial. Ferran Torres termina su vínculo en 2027 y su renovación obligaría además a pagar entre siete y ocho millones al Manchester City. Por eso Deco quería esperar hasta septiembre y construir una oferta sostenible, sin comprometer inscripciones ni operaciones prioritarias durante el verano.

Ferran Torres Instagram (4)

Los agentes del delantero han respondido elevando sus pretensiones. Consideran que su rendimiento, su gol decisivo en el Mundial y el interés de otros clubes justifican un salario superior. También reclaman garantías deportivas, porque Ferran no quiere renovar únicamente para continuar como alternativa mientras el club sigue buscando otro nueve que llegue como titular desde el primer día. Quiere ser mucho más que eso.

El PSG aparece como la gran amenaza

El PSG de Luis Enrique sigue atento y puede ofrecer más dinero, protagonismo y un proyecto construido alrededor de delanteros móviles. Ferran Torres se siente halagado por ese interés y ya no descarta públicamente escuchar propuestas. Otros clubes también han preguntado por él, conscientes de que el Barça deberá venderlo este verano si no logra ampliar su contrato.

La ruptura todavía no es definitiva, pero las posiciones se han alejado. El Barça no quiere superar los ocho millones de sueldo y Ferran entiende que esa cifra no refleja su nueva condición. Hansi Flick desea conservarlo, aunque tampoco puede prometerle una titularidad indiscutible. La reunión de septiembre, prevista para cerrar la renovación, puede convertirse ahora en el inicio de una salida. Si sus agentes mantienen las exigencias y aparece una oferta importante, Deco tendrá que elegir entre romper su límite salarial o aceptar un traspaso. Ferran ha dejado de asegurar que seguirá y utiliza el mercado a su favor para reclamar una mayor valoración. La línea roja ya se ha cruzado, ahora habrá que ver como avanzan las negociaciones.