El Real Madrid empieza a asumir que una de sus apuestas más mediáticas no está funcionando como se esperaba. Álvaro Arbeloa ya ha trasladado directamente una petición clara para que Franco Mastantuono facilite su salida si llega una oferta en el próximo mercado de verano. La decisión no responde a un episodio aislado, sino a una preocupación creciente por el rendimiento del joven argentino, que es incapaz de cumplir con las expectativas puestas en él.
La inversión realizada por el club supera los 60 millones de euros, una cifra que generó grandes expectativas en torno a su llegada. Sin embargo, su primera temporada en el Santiago Bernabéu está muy lejos de lo esperado. En el cuerpo técnico consideran que su nivel actual no se corresponde con las exigencias del equipo ni con el peso que implica una operación de ese calibre.
El episodio de Getafe agrava el problema
El partido contra el Getafe marcó un punto de inflexión. Mastantuono tuvo minutos con la oportunidad de cambiar la dinámica del encuentro, pero su actuación fue muy discreta. No aportó soluciones ofensivas y terminó protagonizando un momento que terminó de enfadar al cuerpo técnico de forma definitiva.
El argentino fue expulsado tras protestar una decisión arbitral, un gesto que en el club interpretaron como una muestra de falta de control y madurez muy importante. Para Arbeloa, aquel episodio confirmó las dudas que ya existían sobre su capacidad para adaptarse al nivel de exigencia del Real Madrid. El técnico considera que mantener una situación así puede generar tensión innecesaria en el vestuario y afectar al equilibrio de la plantilla.
La salida, una opción que va ganando fuerza
En el club creen que la mejor solución puede ser una venta que permita reducir el impacto de la operación. Aunque la inversión fue elevada, existe la esperanza de recuperar una parte importante del dinero si aparece un club dispuesto a apostar por el talento del argentino, algo que no se descarta, dado el cartel que tenía en River Plate.
Arbeloa ha trasladado que prolongar la situación no beneficiaría a nadie. Ni al jugador, que necesita continuidad para desarrollarse, ni al equipo, que busca estabilidad competitiva en una plantilla ya sometida a gran presión. La decisión final dependerá del mercado y de las ofertas que puedan llegar en verano. Pero dentro del Real Madrid el mensaje empieza a ser que si Mastantuono no cambia radicalmente su rendimiento, su futuro en el club podría estar más cerca de una salida que de una segunda oportunidad.
