La calidad de Alexia Putellas es indiscutible. Ganar dos veces consecutivas el Balón de Oro le avala. De hecho, el segundo lo ganó habiendo jugado solo medio año, antes de lesionarse de la rodilla durante un entrenamiento con la Selección Española el pasado verano. Tuvo suficiente con media temporada para ser considerada la mejor jugadora del planeta.
Este año, no obstante, las cosas han cambiado. Alexia ha tardado en recuperar una dinámica normal. Llegó por los pelos a la final de la Champions League con el FC Barcelona. Y no está teniendo mucho protagonismo en el Mundial femenino que se está disputando en Australia. El pasado lunes fue titular por primera vez y solo ha disputado 210 minutos en toda la competición. Es menos de la mitad de lo que ha jugado España.
Alexia Putellas, lejos de su mejor versión
Unos minutos en los que, además, tampoco ha mostrado su mejor nivel. Ella es consciente de ello, tal y como se pudo comprobar en su reacción al ser sustituida en el choque contra Suecia correspondiente a las semifinales. El entrenador de porteras se acercó a saludarla, pero Putellas respondió con un gesto claro de no querer saber nada de nadie. Jorge Vilda, con tal de evitar el bochorno, se alejó de la zona para dar instrucciones a las jugadoras que seguían en el campo.
Y mientras Alexia pierde peso y protagonismo, Es Aitana Bonmatí la que se está alzando como nueva líder, tanto en la Selección como en el FC Barcelona. Aitana es ahora la máxima candidata a ganar el Balón de Oro este año. Y ello está generando cierta tensión entre ellas. Sobre todo por la decepción de Putellas de no conseguir recuperar su mejor nivel. Estar enfadada con ella misma está repercutiendo en su relación con su compañera.
Tensión con Aitana Bonmatí
Ya en el tramo final de la temporada se notó cierto distanciamiento de Alexia con la de Vilanova y la Geltrú. La complicidad que mostraron meses atrás había desaparecido por completo. Y no se ha visto ningún gesto entre ambas que invite a pensar que la han recuperado.
Un panorama que se presenta como un problema para el Barça de cara a la temporada que viene. Que Alexia no lleve bien este nuevo rol secundario no será bueno para el vestuario azulgrana.
