El fin de semana ha abierto una herida y un debate sobre las humillaciones en el fútbol base. Y ha sido después de un partido entre alevines. La UD Las Palmas goleó a la UD Las Coloradas por 47-0. Un resultado que se considera abusivo y en las antípodas de lo que tendría que suponer el fútbol formativo. En un partido de sólo 70 minutos, el resultado final es sangrante. A la media parte, el marcador ya era de 24-0.
Las categorías inferiores tendrían que tener la misión de inculcar una serie de valores a los niños y las niñas. Por eso, en más de una ocasión y en otros deportes se han implantado normas para limitar el número de goles de diferencia. Sin embargo, estas reglas no existe en la Federación de Fútbol de las Islas Canarias.
Yon Oses, entrenador de Las Coloradas, responsabilizó al Las Palmas: "Lo que me hacía daño era ver la cara de los niños. Algunos no querían seguir jugando". En cambio, el técnico del equipo ganador quiso defenderse con un ataque: "¿Qué hacemos? ¿No jugamos? Nosotros queremos ganar, pero ellos no sabían ni sacar de banda. Para ser federados necesitan unos mínimos".
La UD Las Coloradas es el colista de su grupo, con 147 goles en contra y sólo 12 a favor. Algunos aficionados ya han manifestado que estos resultados no ayudan en nada a la formación, mientras que otros aseguran que la máxima muestra de respeto hacia el rival es competir hasta el final. ¿Qué se aprende con estas goleadas? ¿Está bien diseñado el sistema del fútbol base? ¿Acabarán odiando el deporte los que pierden de esta manera? El debate está servido en los campos de fútbol.
