De Chicago a Los Ángeles. 3.940 kilómetros en 150 días. Este es el reto de Enric Casacuberta, un vecino de Moià de 61 años que correrá toda la Ruta 66 con motivo de su centenario para recaudar fondos para la investigación contra la ELA. Bajo el nombre de Ruta66xELA, el proyecto ha adquirido una dimensión extraordinaria en Estados Unidos, donde ya ha sido declarado acto oficial del centenario de la ruta —el único de todo el programa organizado fuera del país—. Como preludio, Casacuberta completó la etapa 0 bajando corriendo desde Moià hasta Barcelona, donde fue recibido por el Consulado de Estados Unidos, la Diputación de Barcelona y la Generalitat de Catalunya.
La travesía solidaria de Enric para la lucha contra la ELA
El 29 de agosto saldrá del Navy Pier de Chicago para dar el pistoletazo de salida a una aventura que culminará, si todo va según lo previsto, el 25 de enero de 2027 en Los Ángeles. Durante estos 150 días recorrerá cada jornada entre una media maratón y una maratón para completar un trayecto que, por las dificultades del trazado original, acabará superando los 4.000 kilómetros. Pero detrás de esta gran hazaña no hay solo un sueño deportivo; hay, sobre todo, una herida personal y una causa solidaria.
El proyecto adquirió un sentido completo a raíz de la pérdida de un amigo de Moià a causa de la ELA y por el profundo impacto que le causó ver el desamparo institucional que sufría la enfermedad: "Perdí un amigo hace un par de años. Se murió de ELA. Después vi a Juan Carlos Unzué en el Congreso pidiendo que aprobaran la ley ELA y, de los 350 diputados, lo recibieron solo cinco. Pienso que es una buena causa, primero porque es una enfermedad 100 % mortal, no nos engañemos".
Esta realidad lo llevó a contactar directamente con la Fundació Catalana d'ELA Miquel Valls para ofrecerles todo su esfuerzo. "Fuimos a la fundación para que nos explicaran su labor. Es una entidad que trabaja prácticamente con una mano delante y otra detrás, consiguiendo solo aportaciones particulares para ayudar a esta gente. Pensamos que se lo merecían y que todo esto iría para ellos", recuerda. El objetivo no es pequeño. Se plantean conseguir entre 60.000 y 80.000 euros para la investigación y la atención a los enfermos.
El gran desafío físico y mental de atravesar EE. UU. a pie
Aunque la idea de recorrer la Ruta 66 venía de lejos, por su pasión por una vía que para él simboliza "inmigración, esperanza e ilusión", hacerla a pie supone un desafío enorme. "Hacerla corriendo casi no lo ha hecho nadie y es muy complicado, porque buena parte de la Ruta 66 ya no existe y la autopista interestatal se la ha ido comiendo. Evidentemente, por la autopista no puedo correr, de manera que tengo que buscar alternativas", detalla. Cuando habló de ello con su amigo Jordi, el proyecto se volvió irreversible: "Le dije: 'Mira, tengo ganas de hacer esto'. Y, a partir de ahí, ya no puedo decir que no. Así es como nació todo".
Una cosa es imaginarse atravesando Estados Unidos y otra, muy diferente, poner el cuerpo a punto para conseguirlo. Casacuberta ha dedicado dos años a la preparación física y mental. Para hacerlo con asesoramiento profesional, acudió al Centre Cenit de Girona, donde ha seguido un control exhaustivo con analíticas de sangre y orina, pruebas de esfuerzo, entrenamientos semanales y seguimiento psicológico. Cada tres semanas volvía para evaluar su evolución: "Me dijeron: 'Mañana ven, analítica de sangre y orina y haremos una prueba de esfuerzo'. Y desde entonces me están entrenando".
Todo ello lo ha compaginado con su jornada laboral, asumiendo un esfuerzo constante a lo largo de estos dos años: "Esto supone un sacrificio que mucha gente no se puede hacer una idea. Durante dos años, hay más de un día que llegas a casa, estás cansado, te duchas y dices: 'Escúchame, ya seguiré mañana'. Pero yo, pam, pam y pam". Si ha podido mantener la disciplina, asegura, es porque no ha perdido de vista el sentido de la aventura: "Cuando tienes un objetivo tan claro y tan bonito, porque es un objetivo tan bonito, se puede entender. Por eso lo he hecho y por eso estoy en forma".
Un altavoz internacional para transformar la Ruta 66 en un clamor solidario
Mientras que en Catalunya el dinero recaudado irá destinado a la Fundació Miquel Valls, en Estados Unidos la recaudación se canalizará mediante ALS United. El impacto de la iniciativa al otro lado del Atlántico ha superado las expectativas: diferentes medios norteamericanos ya le esperan en Chicago y durante la ruta se organizarán actividades y encuentros con afectados. En Illinois, por ejemplo, corredores locales se unirán a diferentes etapas. Así es como una idea nacida en Moià se ha convertido en un proyecto con eco internacional. El 29 de agosto, desde Chicago, Enric dará el primer paso de un camino de 150 días hasta Los Ángeles con un objetivo muy firme: que la cruda realidad de la ELA continúe muy presente al frente de la conciencia colectiva.
