A Florentino Pérez no le tiembla el pulso, y no se casa con nadie. Por ese motivo, no tiene ningún tipo de problema a la hora de enseñar la puerta de salida a esos jugadores del Real Madrid que no están a la altura de las exigencias, o que no entran en los planes. No le importan los nombres, y así se demostró el pasado verano, cuando permitió la marcha de tres leyendas de la institución, como lo eran Marcelo Vieira, Isco Alarcón y Gareth Bale.
Se fueron después de finalizar su contrato, y no recibieron ninguna propuesta de renovación. Una historia que se repetirá este año, pues ya ha señalado a tres piezas de la plantilla de Carlo Ancelotti que deberán de buscarse un nuevo destino, e ir preparando las maletas. El primero será un Dani Ceballos que ha sido vinculado insistentemente con el Betis, y que dejará de pertenecer al cuadro blanco después de más de cinco años.
Aterrizó siendo considerado como una de las grandes promesas del futbol español, pero nunca pudo consolidarse por culpa de la enorme competencia que tenía en su demarcación. Luka Modric y Toni Kroos le cerraban las puertas de la titularidad, y a ellos se sumaron Fede Valverde y Eduardo Camavinga. A pesar de que el técnico italiano siempre ha hablado maravillas del internacional español por su comportamiento, está decidido que se vaya.
Le acompañará Nacho Fernández, que no está nada satisfecho con el rol actual que le han otorgado en el Santiago Bernabéu. Ya le advirtieron que su protagonismo iba a disminuir mucho después del fichaje de Antonio Rüdiger, pero aún y así se muestra muy decepcionado. Y aprovechando que tiene varias llamadas, puede irse a otro lugar donde le prometan mucha más continuidad. También finaliza contrato en junio, y no tiene noticias respecto a una ampliación de su vínculo.
Es más, las últimas informaciones que llegan señalan que Florentino Pérez estaría trabajando en la firma de Josko Gvardiol, que le robaría aún más minutos.
Mariano Díaz, sentenciado por Ancelotti desde su llegada
Y por último nos encontramos con Mariano Díaz, que sin duda es el caso menos sorprendente y doloroso de todos. Porque fue sentenciado por Ancelotti nada más regresar al Madrid, y ya le advirtió que no entraba en sus planes. Aún y así, se negó a salir.
Una cosa que ya sucedió con Zinedine Zidane, provocando la desesperación de Florentino Pérez. Pero ahora el delantero de 29 años no tendrá otro remedio, pues será agente libre el uno de julio.