El lugar idóneo para ver Barcelona desde las alturas, y el cielo desde Barcelona. El Observatori Fabra es mucho más que una institución científica. Hoy en día es uno de los observatorios en funcionamiento más antiguos del mundo y hace una meritoria tarea de divulgación de la astronomía, organizando conferencias, mostrando su instrumental... Ir al Fabra supone una ocasión única de ver el cielo desde un telescopio de estas dimensiones. El Fabra, una institución centenaria, tiene unas instalaciones que harán las delicias de los amantes del arte. Y, además, disfruta de unos magníficos jardines, desde donde se tienen unas vistas privilegiadas sobre la ciudad, el delta del Llobregat y parte del Maresme.

En el Tibidabo

El Fabra está situado en la montaña del Tibidabo. No está bien comunicado, y por lo tanto es recomendable ir en vehículo privado. A pesar de todo, puede llegarse también mediante los Ferrocarrils Catalans: hace falta que cojamos el tren hasta Peu del Funicular, y allí coger el funicular hasta Vallvidrera Superior. Desde allí cada 30 minutos sale el bus 111. Si preferís caminar, tenéis que ir con dirección a la cumbre del Tibidabo, por la carretera, hasta llegar al desvío del Observatorio: son 20 o 25 minutos.

Sala modernista del Observatori. Fotografía: Arnau Gir.

Jardines, modernismo y neoclasicismo

El Observatorio es obra de Josep Domènech i Estapà, famoso por su eclecticismo. Así, el atrio de acceso es de inspiración clásica, pero con dos columnas de estilo neoegipcio y un frontón con un relieve con motivos astronómicos. En el interior hay una sala de reuniones de clara inspiración modernista: con motivos florales y heráldicos en las paredes; sólidos muebles de formas sinuosas, una lámpara espectacular... En el resto del edificio se mezcla el modernismo con el neoclasicismo. Los jardines están muy bien cuidados y tienen una clara vocación pedagógica. Muchas de las plantas están acompañadas de unos letreros de cerámica que indican el nombre vulgar de la planta, su nombre científico, el aspecto de los frutos, su distribución... Mayoritariamente hay plantas típicas del Mediterráneo, como higueras, algarrobos, pinos, lilas, laureles, encinas, almendros... Pero también hay algunas plantas exóticas, como cedros del Himalaya o ciruelos japoneses.

Observatori Fabra. Fotografía: Ismael Romero.

Cien años con los ojos en el cielo

El Observatorio Fabra no está donde estaba previsto que estuviera. La Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona empezó a planear un observatorio meteorológico y astronómico en 1895, ya que el que había en las Ramblas hasta ese momento tenía problemas con el alumbrado público. Se planificó un nuevo edificio en la cumbre del Tibidabo. Pero este proyecto entró en conflicto con el de erigir, en el mismo sitio, un gran templo expiatorio, destinado a compensar la futura construcción de un casino (el de la Rabassada). Finalmente, las presiones de la Iglesia fueron más fuertes que las de los científicos y el observatorio se tuvo que desplazar más abajo. El Observatorio se pudo inaugurar en 1904 gracias a una donación de Camil Fabra, el marqués de Alella, y de aquí su nombre.

Telescopio del Observatori Fabra. Fotografía: Sternalia.

A la caza de planetas y asteroïdes

El Observatorio actualmente se centra en tres ámbitos científicos: la astronomía, la meteorología y la sismología. Hasta la guerra civil fue un centro muy relevante a nivel internacional en el ámbito de la astronomía. Más tarde, su instrumental fue quedando obsoleto para ciertas investigaciones. Y la contaminación lumínica dificulta mucho las investigaciones. Actualmente su equipo astronómico se centra en el estudio de las estrellas dobles, y en la determinación de la posición astronómica de los pequeños planetas, de los cometas y de los asteroides. Lo hace mediante un telescopio refractor Mailhat, de 1904, que todavía está operativo. Entre los aparatos sísmico hay algunos del periodo de la fundación del observatorio, pero también hay algunos sismógrafos electromagnéticos más modernos, que trabajan también con algunos sensores instalados en el macizo del Montseny. Con respecto a la meteorología, el Observatorio Fabra tiene registros del clima local, de forma sistemática, desde hace más de 100 años, y esta secuencia tiene un gran valor para el estudio de la meteorología catalana.

Observatori Fabra. Fotografía: Sternalia.

Visitar el Observatori Fabra

Hay varias posibilidades de visitar el Observatori Fabra (además de las visitas escolares o para grupos organizados). Una de las alternativas es pasar por el Observatori los domingos o festivos, por la mañana, a las 11h o a las 12h30. El personal del observatorio muestra los instrumentos científicos y las instalaciones del observatorio, y permite la visita a los jardines. Hasta el 9 de octubre, cada noche se organizan las llamadas Cenas bajo las estrellas, a cargo de una empresa externa. La cena, que se sirve en la terraza del observatorio, va a cargo del chef Miquel Guimerà, y se acompaña de una pequeña conferencia de un especialista y de una visita al Observatori para mirar con el telescopio y ver las instalaciones. Para participar es imprescindible la reserva previa. Los viernes y sábados también hay visitas nocturnas al Observatorio, que comprenden la visita al edificio, una conferencia, la observación con el telescopio y la visita al exterior. En este caso también es necesario reservar.

 

Fotografía de portada: Vista del Observatorio Fabra con la ciudad en el fondo. © Sternalia.

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