Beth Orton reaparece con su disco más electrónico

A Beth Orton le gusta tomarse su tiempo para encerrarse en el estudio y dar forma a un nuevo disco. Seis son los años que transcurrieron entre Comfort of Strangers (2006) y Surgaring Season (2012), y cuatro los que han pasado entre este y su nuevo largo, Kidsticks (2016). Vaya, que la cantautora inglesa tiene aquella virtud que justo cuando empezamos a olvidarnos de ella, reaparece y nos vuelve a deslumbrar. 

Aunque seguía desprendiendo aquella búsqueda constante de un confort emocional que nunca acababa de encontrar; aproximándose a fórmulas creativas más convencionales, musicalmente Surgaring Season (2012) significaba una ruptura con aquella conjunción de folk y electrónica con que Orton había modelado su discografía. Kidsticks, contrariamente, es su apuesta más radical por los sonidos enlatados. 

Producido por Andrew Hung de Fuck Buttons y David Wrench, colaborador habitual de gente como Hot Chip, Caribou o FKA twigs; Beth Orton ha dejado arrinconada su guitarra acústica para, recordando en algunos instantes a nombres como Talking Heads, Daft Punk o Kraftwerk, entregarse a beats, loops y ritmos sintetizados. Es una nueva Beath Orton, pero con la misma facilidad de siempre para escribir melodías rutilantes.

Beth Orton. Kidsticks. Anti. Indie folk / electrónica.