El mítico actor de Hollywood Sidney Poitier ha muerto este viernes con 94 años, según han informado los diarios locales de Bahamas. El actor, director de cine, activista y diplomático de Bahamas fue el primer intérprete negro en ganar un Oscar al mejor actor por su papel en Los lirios del valle en 1964. Poitier apareció como estrella en películas americanas y obras en las que desafiaba conscientemente el estereotipo racial, y con él nació una nueva visión que daba credibilidad dramática a los actores negros.

Posteriormente, en 1967, fue protagonista en tres películas de éxito: Rebelión en las aulas, En el calor de la noche y Adivina quién viene a cenar, consiguiendo el récord de taquilla de aquel año. Además de su papel en el mundo del cine, Poitier destaca por su implicación en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos. Es justamente por eso que el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad 2009, el máximo honor civil de los Estados Unidos.

Otros papeles del actor

Algunos de sus otros papeles más memorables son en Blackboard Jungle como Gregory Miller, un estudiante de una escuela interracial de la ciudad interior; Guess Who's Coming to Dinner, una audaz acusación al racismo, ya que presenta una representación positiva de una pareja interracial en un momento en que el matrimonio interracial seguía siendo ilegal en numerosos estados; y To Sir, With Love, un ingeniero fuera de servicio que asume un trabajo enseñando a una clase de estudiantes blancos en los barrios del East End de Londres.

Ahora bien, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera profesional fue su papel en Los lirios del valle, el filme que lo llevó a la ceremonia de los Oscar con el papel de Homer Smith.

 

"Fuera de la pantalla"

Poitier fue embajador de Bahamas en Japón entre 1997 y 2007 y en la Unesco. De hecho, el puente hacia la isla Paradise recibió su nombre en 2012 en una ceremonia con centenares de espectadores y donde el entonces primer ministro Perry Christie expresó que, mientras que Sir Sidney era el bahameño más famoso mundialmente de todos los tiempos, no fue por su fama que se le nombraba, sino por su filantropía en las Bahamas y las "grandes cosas que había hecho, tanto en la pantalla como fuera de la pantalla a lo largo de su vida".

"Jugaste contra el estereotipo, y al hacerlo, lo rompiste", expresó Christie. "En tres de tus retratos en una película tras otra, diste testigo personal de la humanidad, la dignidad, el orgullo y la autoestima del hombre negro".