El grupo Mishima se ha estrenado este miércoles en el Gran Teatre del Liceu con un concierto vibrante para presentar su primer álbum en vivo, 'Ara i aquí'. El quinteto barcelonés ha desplegado un repertorio que combina temas recientes con viejos éxitos como 'My whole life crying', 'Cert, clar i breu' y 'L'última ressaca'. El concierto, con las entradas agotadas desde hacía dos semanas, se enmarca en el Suite Festival y la gira de celebración de los 20 años de Mishima, que ya acumula un bagaje de ocho álbumes de estudio y centenares de espectáculos. El quinteto volverá a actuar en Barcelona el 29 de octubre en un concierto solidario con Open Arms, y más adelante hará parada en Vic y en Manresa.

Mishima Liceu 1 ACN

Mishima ha hecho su debut al Gran Teatre del Liceu con un homenaje a las canciones que los han acompañado durante los 20 años que llevan encima de los escenarios. Así, el coliseo de la Rambla se ha llenado para un concierto que ha lucido una treintena de temas, la mayoría de los cuales están incluidos en el último trabajo del grupo, 'Ara i aquí', grabado en vivo en la sala Apolo de Barcelona y publicado este año.

A las nueve de la noche, los primeros compases de 'L'or' han sonado enérgicos para dar la bienvenida al público del Liceu, que ha reaccionado con gritos y aplausos. Lo ha seguido 'Tot torna a començar', con un estribillo que los asistentes han coreado siguiendo la voz envolviendo de David Carabén.



El cantante se ha mostrado muy comunicativo durante el concierto y, después de entonar Cert, clar i breu', 'Una sola manera' y la perenne 'My whole life crying' —rescatada del primer álbum de los barceloneses, 'Lipstick traces' (2000)—, ha dirigido al público unas palabras reivindicativas dedicadas a los líderes independentistas encarcelados.

Carabén ha recordado que la víspera del 1 de octubre del 2017 Mishima actuó en varias escuelas, y ha expresado que desde entonces la canción 'S'haurà de fer de nit' les recuerda a Jordi Cuixart y Jordi Sánchez. Una anécdota que el público del Liceu ha recibido gritando consignas a favor de la libertad que no se han apagado hasta que ha empezado a sonar la canción.

El concierto, con numerosos guiños a actuaciones pasadas del grupo, ha vivido un momento álgido cuando los de Barcelona han hecho subir al escenario el Quartet Brossa, con quien ya habían actuado anteriormente en la sala Apolo. Juntos han interpretado 'L'ombra feixuga' y 'L'estrany'.

Mishima Liceu 3 ACN
Los acuerdos eléctricos de 'Menteix la primavera' han hecho levantar de las butacas al público, que ha seguido bailando y cantando con 'Guspira, estel o carícia'. Hacia la mitad de la velada, el quinteto ha aprovechado la canción 'Mentre floreixen les flors' para recordar el concierto que hará la semana que viene en la sala Apolo —con las entradas ya agotadas— para recaudar dinero para la ONG Proactiva Open Arms.

Mishima ha encarado el tramo final del espectáculo con temas como 'L'última ressaca' o la combativa 'No obeir', además de 'Qui més estima', 'Mai més', 'L'olor de la nit' o 'El camí més llarg', que ha puesto punto final a la noche de música.

Todo en un escenario hecho a medida para Mishima, con los teclados de Marc Lloret y la batería de Alfons Serra en una tarima en la parte superior, y una zona inferior reservada para Carabén y Dani Vega con las guitarras y Xavi Caparrós con un bajo. Los cinco han actuado en muchos momentos con el contorno recortado con foco de colores para iluminar un Liceu que se ha despedido del quinteto con una gran ovación.

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