Lluís Puig, nuevo consejero de cultura, se incorporó al PDCat en noviembre del 2016 y lo hizo para pacificar la sectorial de cultura en un momento de fuertes tensiones internas.

La sectorial lo había liderado desde el 2008 Ángeles Ponsa, exdiputada de CiU que siempre había sido vinculada a la comisión parlamentaria de Cultura. Cuando llegó Puig en noviembre del 2016 la sectorial era un avispero de conflictos internos.

Puig, independentista desde hace muchos años, ha sido un hombre de acción, dedicado a la cultura popular y a la música. Coge el cargo en un momento de fuertes tensiones políticas pero para un periodo que se prevé breve. Llega el verano, con sus meses de poca actividad. Y en octubre ya se celebrará el referéndum, donde se espera una renovación de gobierno.

La gran incógnita es saber qué hará con el equipo actual de la conselleria de cultura, que en gran parte se integró en ella como entorno de confianza de confiança de Santi Vila, pero no com a conocedores del sector.