Los Javis han hecho historia en Cannes. Javier Ambrossi y Javier Calvo han ganado el premio a la mejor dirección de la 79.ª edición del festival de Cannes por La bola negra, un galardón compartido (ex aequo) con el director polaco Pawel Pawlikowski por Fatherland. El reconocimiento sitúa al dúo junto a nombres como Pedro Almodóvar, que obtuvo el mismo premio el año 1999 con Todo sobre mi madre, y Luis Buñuel, distinguido en 1950 por Los olvidados. Al recoger el trofeo, Ambrossi y Calvo han reivindicado precisamente estas figuras: "Somos compañeros de Rodrigo Sorogoyen y alumnos de Pedro. ¡Ha sido un año increíble para España!".
La bola negra, producción original de Movistar Plus+ que llegará a los cines españoles el 2 de octubre, es un drama que conecta la figura de Federico García Lorca con la homosexualidad a lo largo de los últimos cien años en España. La película entrelaza tres historias ambientadas en 1932, 1937 y 2017.
Con el premio en las manos, los directores han admitido que todavía están asimilando el momento: "Todavía estamos procesando el estreno y nos ha llegado esto. Tenemos que detenernos un segundo para digerirlo. Además, el de dirección es un premio muy contundente". Para Calvo, el reconocimiento supone un aval del festival: "Sirve como palabras de aliento del festival, que nos dice que vamos bien, que seguimos nuestra voz y que continuamos investigando nuevas formas de crear".
Ambrossi también ha destacado el valor de llegar a Cannes sin el peso de su popularidad mediática: "Lo bueno es que aquí no nos conocen. Hemos llegado aquí por nuestro trabajo, no por nuestra popularidad. Y eso me reconcilia con mi director interior". Los cineastas han confirmado que continuarán trabajando juntos a pesar de su separación sentimental y ya preparan un nuevo proyecto "en inglés y en español". Durante el discurso de agradecimiento, Calvo ha reivindicado el poder transformador del cine: "Nuestra película habla de humanidad, de ver al otro como un ser humano, entenderlo, comprenderlo, amarlo. Y creo que el arte nos hace ser mejores, nos hace cambiar por dentro".
Por su parte, Ambrossi ha subrayado la dimensión política de La bola negra: "Cuando dirigía, no paraba de preguntarme si estaba honrando a quienes me precedieron, y entendí que la única manera de honrar el sufrimiento, el silencio y la muerte de las personas LGTBIQ+ que nos precedieron es asegurarnos de que las generaciones siguientes tengan más libertad".
En Cannes, ambos también han alertado sobre el auge de la extrema derecha y el recorte de derechos. "No se puede dar ni un paso atrás. Y sí, el presente da miedo", han defendido. Calvo ha añadido: "La amenaza existe, está en la calle, y hay gente que intenta poner de moda el fascismo". Ante esto, aseguran que su respuesta es clara: "Nosotros lo intentamos con nuestro trabajo, haciendo historias en las que todo el mundo pueda implicarse desde el corazón".
