Jaume Aiguader, el primer alcalde independentista de la historia de Barcelona

Ciudad de México, 30 de mayo de 1943. Hace 83 años. Jaume Aiguader i Miró, alcalde de Barcelona entre 1931 y 1934, moría en el exilio de México. Aiguader había sido el primer alcalde de Barcelona de la época republicana y el primer alcalde independentista de la historia de la capital catalana (1931-1934). Había sido elegido concejal en los comicios del 12 de abril de 1931, como candidato en la lista de la plataforma ERC. Y, dos días después, el 14 de abril de 1931 —en la constitución de aquel primer consistorio republicano—, había sido elegido alcalde. Lo fue entre abril de 1931 y las siguientes elecciones municipales de enero de 1934, cuando su formación política prescindió de su liderazgo. Pero, ¿quién era y de dónde venía Aiguader y por qué el primer alcalde independentista de la historia de Barcelona no recibió apoyo de su partido para renovar el cargo?

Aiguader durante la jornada electoral del 12 de abril de 1931, detrás de Macià y Companys. Fuente ANC Fondo Josep M. de Dagarra
Aiguader durante la jornada electoral del 12 de abril de 1931, detrás de Macià y Companys / Fuente: ANC Fons Josep M. de Sagarra

¿Quién era Jaume Aiguader?

Aiguader había nacido en Reus en 1882 (compartía edad con Lluís Companys) y se había formado profesionalmente en el campo de la medicina en Barcelona. Se doctoraría y durante catorce años (1907-1921) ejercería como médico en varios hospitales de la capital catalana. Y en 1921 ingresaría en el Cos Mèdic Municipal de Barcelona, una institución creada en 1891 por el alcalde Porcar i Tió para organizar y gestionar los dispensarios de los distritos, garantizar la asistencia a las personas vulnerables, impulsar la cultura de la higiene y hacer frente a las crisis sanitarias, como, por ejemplo, las epidemias de cólera que habían asolado la ciudad durante el siglo XIX. El ingreso de Aiguader en el Cos Mèdic Municipal es más importante de lo que parece, porque explica algo más que la simple búsqueda y obtención de un empleo seguro.

¿De dónde venía Jaume Aiguader?

Efectivamente, Aiguader ya venía del activismo social, que había puesto en práctica en el Ateneu Enciclopèdic Popular, una institución creada en 1903 por los abogados laboralistas Eladi Gardó, Francesc Layret y Josep Tubau, con el objetivo puesto en la defensa de los derechos humanos, el respeto a la jurisdicción civil, la democratización de la cultura y la orientación obrera. Aiguader fue el presidente del Ateneu desde 1919 y hasta el golpe de Estado de septiembre de 1923 y el régimen dictatorial de Primo de Rivera (1923-1930/31), que ilegalizaría todos los partidos políticos, sindicatos, asociaciones y ateneos. Durante su presidencia, el Ateneu reuniría a más de 25.000 socios, y sería durante esta época que conocería y entablaría amistad con los abogados laboralistas Francesc Layret y Lluís Companys, y con el jefe sindical Salvador Seguí —el Noi del Sucre.

El president Macià i l'alcalde Aiguader visitant les restes de l'incendi dels magatzems El Siglo (1932). Font Museu Historia Medicina
El president Macià y el alcalde Aiguader visitando los restos del incendio de los almacenes El Siglo (1932) / Fuente: Museu d'Història de la Medicina

¿En qué momento Aiguader se proclama independentista?

Al inicio de la dictadura de Primo de Rivera —y con el Ateneu desmantelado por el régimen—, Aiguader se afilió a la Unió Socialista de Catalunya, una escisión de la Federació Catalana del PSOE, creada por Rafael Campalans poco antes del golpe de Estado (julio, 1923) y a causa de la deriva anticatalana del socialismo español. Pero la durísima represión del régimen dictatorial español contra la identidad catalana (intervención y desmantelamiento de la Mancomunitat; clausura del Estadi de les Corts; prohibición y persecución de la lengua catalana, de la exhibición de símbolos catalanes y de las asociaciones clandestinas catalanistas) le convencería de que el independentismo, formulado por Francesc Macià poco antes del golpe de Estado (1922), era el único camino posible para conducir a Catalunya hacia un futuro. En 1927 se afiliaba a Estat Català.

Primer ban de l'alcalde Aiguader. Font Arxiu Historic de la Ciutat de Barcelona
Primer bando del alcalde Aiguader / Fuente: Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona

Aiguader, el principal apoyo de Macià

Aiguader se convirtió en el principal apoyo de Macià en el interior del país mientras el futuro president estaba todavía en el exilio (1927-1931). Su gestión resultaría decisiva para difundir la figura de Macià, que, después de la gira por los centros catalanes de América (1925), de los Fets de Prats de Molló (1926) y del Juicio de París —por los Fets de Prats— (1927), había adquirido una dimensión mítica. Ni la censura dictatorial lo podría impedir. Y Aiguader sería el difusor incansable de la figura y del ideario de un nuevo mito que, en el imaginario de los catalanes, proclamaba amortizadas las figuras de la Lliga Regionalista —Cambó, Abadal, Ventosa, Rusiñol, Duran. Tanto por méritos propios (la épica que exhibía el futuro president) como por deméritos del rival (la inconfesable relación personal de los líderes de la Lliga con el golpe de Estado y con el régimen dictatorial).

Aiguader marxant cap a l'exili (febrer, 1939). Font EFE
Aiguader marchándose hacia el exilio (febrero, 1939) / Fuente: EFE

Macià, Aiguader y el Pacto de San Sebastián

A inicios de 1930, Alfonso XIII traicionó y cesó a Primo de Rivera y ordenó un proceso de apertura. En aquel contexto de relativa tolerancia, los partidos republicanos del Estado español se reunieron en San Sebastián y suscribieron un acuerdo para proclamar la República: el Pacto de San Sebastián (agosto, 1930). El representante de Estat Català era Aiguader, que, si bien no venía con el aval de una masa electoral importante, sí tuvo la habilidad de hacer valer la fuerza del mito Macià. Aiguader se alió con Manuel Carrasco i Formiguera, el otro representante catalanista en aquella reunión, y, conjuntamente, jugaron magistralmente sus cartas: arrancaron el compromiso de que la nueva República que se proponía para relevar al régimen borbónico restauraría el autogobierno catalán liquidado a sangre y fuego por el primer Borbón en 1714.

Aiguader, alcalde

El 14 de abril de 1931, el primer consistorio republicano de Barcelona proclamaba a Jaume Aiguader, dirigente del partido independentista Estat Català, alcalde de Barcelona. En aquella época, las listas eran abiertas y la personalidad que se sentaría en el sitial de la Casa Gran fue votada por los concejales electos. La plataforma ERC había obtenido 25 de los 50 concejales del consistorio y aquella elección respondería a los pactos de constitución de la formación, fundada por dos partidos independentistas (Estat Català y Grup d’Opinió de Barcelona) y dos formaciones federalistas (Partit Català Republicà y Joventut Republicana de Lleida): la presidencia del autogobierno para Macià (EC), la presidencia del Parlament para Companys (PCR) y la alcaldía de Barcelona para Aiguader —el hombre de Macià en el interior durante la segunda mitad del exilio— (EC).

El presidente Macià y el alcalde Aiguader en la inauguración de la escuela Collaso Gil (1932). Fuente Museo Historia Medicina
El president Macià y el alcalde Aiguader en la inauguración de la escuela Collaso y Gil (1932) / Fuente: Museu d'Història de la Medicina

El gobierno de Aiguader

Poco después de la restauración del autogobierno y de la elección de los nuevos consistorios catalanes, se produjo el sospechoso "desembarco" de la FAI (Federación Anarquista Ibérica, de Durruti, Ascaso o Garcia Oliver), radicalmente anticatalanista, que fagocitaría a aquella CNT del difunto Noi del Sucre y de tradición catalana y que promovería un escenario sociolaboral de conflicto permanente, con huelgas salvajes, que el análisis periodístico de la época publicaría que obedecían a una estrategia de boicot a la obra política de la Generalitat y de los ayuntamientos, mayoritariamente gobernados por el catalanismo. Aiguader tuvo que gobernar una ciudad muy conflictiva que le provocaría un desgaste político muy importante. Esta sería la versión oficial que explicaría su "renuncia" a renovar el cargo si ERC ganaba los siguientes comicios municipales (14 de enero de 1934).

Pero la realidad era otra

Poco antes —el 25 de diciembre de 1933—, moría inesperadamente el president Macià. Y el Reglament de la Generalitat contemplaba que, en este caso, el presidente del Parlament relevaría al difunto president del Ejecutivo hasta agotar la legislatura (diciembre, 1932 - diciembre, 1937). Y, el 5 de enero de 1934, el Parlament nombraba a Companys, líder del federalista Partit Català Republicà —miembro fundacional de la plataforma ERC—, nuevo president de la Generalitat hasta el final de la legislatura. A partir de aquel momento, el nuevo jefe del Ejecutivo catalán desataría una auténtica depuración dirigida contra la “gente de Macià”. Y Aiguader sería el primero de una sórdida cacería que posteriormente causaría otras víctimas, como Miquel Badia i Capell, comisario general de Ordre Públic, o Joan Casanoves, presidente del Parlament.