El cuarto y último concierto de Rosalía en Barcelona ha puesto el punto final a su paso por el Palau Sant Jordi con un confesionario muy especial. Después de las intervenciones de Yolanda Ramos, Guitarricadelafuente y Bad Gyal, el protagonista de la última noche ha sido Rojuu, que ha sorprendido con una confesión en la que se ha señalado a sí mismo: “Yo soy la perla”.
El músico y youtuber barcelonés, Roc Jou, ha subido al escenario dispuesto a “abrirse en canal” y explicar una historia de amor marcada por el arrepentimiento. “Conocí el amor de mi vida y la situación me quedó grande”, ha empezado explicando. Según ha relatado, en aquel momento no supo gestionarlo: “La única herramienta que tenía fue marcharme y dejarla”. Con el tiempo, sin embargo, entendió qué había perdido: “Estaba buscando algo fuera que ya tenía dentro”. Cuando quiso dar marcha atrás, ya era demasiado tarde: “Cuando me di cuenta y quise volver, ella ya había pasado página”. Lejos de rendirse, Rojuu ha explicado que intentó recuperarla con todo tipo de gestos: “Empecé a hacerle canciones, cómics y cuentos pintados a mano”. A pesar de ello, nada funcionó. El cantante también ha reconocido que no afrontó la situación de la mejor manera: “La manera de afrontarlo fue como lo hace un buen perla, con drogas y excesos”.
"Los perlas reformados"
En uno de los momentos más sinceros del confesionario, ha dejado claro lo que se lleva de la experiencia: “No quiero más cadáveres emocionales en mi vida. Ya tengo uno y no quiero más”. Una reflexión que ha conectado con el público, que ha respondido con una ovación. Rosalía, visiblemente cómplice, ha valorado la confesión y ha querido darle un giro al mensaje: “Desde el mal de amores se ha escrito mucho, pero vamos a por el buen amor”. La cantante también ha dedicado “La Perla” “a todos esos perlas reformados”, en referencia a su invitado.
Con esta última intervención, el confesionario se confirma como uno de los momentos más especiales del Lux Tour, mezclando humor, crítica y emoción en directo. Ante cerca de 18.000 personas, Rosalía ha cerrado su etapa en Barcelona con una noche muy celebrada por el público y con un final marcado por la sinceridad de Rojuu, antes de continuar la gira internacional. Un último relato que ha conectado con el público del Sant Jordi y que pone punto final a cuatro noches llenas de confesiones inesperadas. Ahora, la expectación se traslada a las próximas paradas del tour, donde el confesionario seguirá siendo una incógnita.
