La nota de prensa que la Fiscalía General del Estado ha emitido este lunes ha llamado la atención por lo que es más carne de titular, es decir "el acoso y los insultos de un grupo de radicales" (como dice la nota) a la fiscal jefe provincial de Barcelona, Anna Maria Magaldi. En el segundo y último párrafo de la nota, sin embargo, la nota añade: "La Fiscalía General traslada a la sociedad su profunda preocupación por los intentos de presionar a la Justicia", etcétera. La nota aparece este lunes, aunque los hechos que tanto preocupan ocurrieron el viernes pasado.

Para saber exactamente qué es para la Fiscalía General "presionar a la Justicia" y la profundidad de su "preocupación" vale la pena comprobar las notas de prensa de la institución.

No es presionar la Justicia ni provoca preocupación la portada de La Razón titulada "Veredicto por unanimidad", publicada el pasado 7 de febrero, el día siguiente al inicio de la vista contra Mas, Ortega y Rigau. El proceso todavía se alargaría cuatro días más. En páginas interiores, el diario dice: "En todo caso, según han coincidido en señalar distintas fuentes jurídicas, lo que sí tienen claro es la idea de que la decisión sea por unanimidad".

No es que la Fiscalía, al día siguiente, quedara muda. Para nada. Publicó dos comunicados cuyos títulos ya pagan: "Alumnos de las Facultades de Derecho inician el Practicum en la Fiscalía" y "La Fiscalía de Criminalidad Informática premiada por los periodistas jurídicos".

La Fiscalía tampoco publicó ninguna nota —es decir, no se preocupó— cuando el mismo diario, el 3 de marzo de 2014, publicó una doble página, con el apropiado antetítulo  "Punto de mira" donde incluía las fotos de 33 jueces que habían firmado un manifiesto en favor de la consulta del 9-N. De hecho, la Fiscalía no publica ninguna nota de prensa entre el 27 de febrero y el 12 de marzo de ese año. La demanda de 22 de los jueces enfilados la archivó dos años después un tribunal de Madrid. Todo muy normal.

No mereció tampoco la preocupación de la Fiscalía General la pelea de gallos entre el fiscal Pedro Horrach y el juez José Castro a propósito del caso Nóos, entre cuyos acusados figuraban la infanta Cristina de Borbón y su marido, Iñaki Urdangarin. Una busca por "Pedro Horrach" en la web de la Fiscalía General nos lo presenta dos veces: en mayo del 2015 como uno de los "Trece sin miedo" escogidos por la revista Vanity Fair y en junio del mismo año como ponente en un seminario en el Pazo de Mariñán.

Rebelión e indiferencia

La misma despreocupación mereció la rebelión de algunos fiscales de Barcelona, encabezados por Anna Magaldi, contra la Fiscalía Superior de Catalunya que dirigía el mismo José María Romero de Tejada que la comanda hoy. Los primeros querían obedecer a la Fiscalía General del Estado e interponer la querella por el 9-N y los segundos no veían delito en ello y se negaban. No hay una sola nota de prensa sobre esa crisis de los fiscales entre el 12 de noviembre de 2014, fecha en que Romero de Tejada informa al entonces Fiscal General, Eduardo Torres-Dulce, que no ve clara la querella; el 17, en que se confirma la disensión entre ambos y el 19 del mismo mes, día en que Torres-Dulce obliga a Romero de Tejada a presentarla. Silencio. Ninguna preocupación, pues.

La búsqueda por "preocupación" entre las notas de prensa de la Fiscalía General desde 2014 a hoy no presenta ni una con una inquietud ni mucho menos parecida a la manifestada este lunes. La busca de la palabra "presionar" y similares tampoco da resultados en este sentido.

Puede decirse, pues, que los insultos recibidos por la fiscal Magaldi han sido el único motivo de preocupación profunda de la Fiscalía General del Estado en los últimos cuatro años.

Contrasta con los hechos conocidos. A los Mossos d'Esquadra no les consta ningún incidente con la fiscal en jefe de Barcelona, ni ningún requerimiento de ella para que la protegieran de los supuestos insultos y el acoso que tan profundamente preocupa a la Fiscalía. Por lo que se ve en los vídeos de la escena y por lo que dicen los mismos protagonistas de los insultos, parece que la fiscal Magaldi tampoco se preocupó ni profunda ni superficialmente.

Provocar la convocatoria

La fiscal jefe de Barcelona ha convocado una rueda de prensa este martes día 14. Su costumbre, hasta ahora, es no dejar preguntar a los periodistas. Más de uno encontrará simpático el hecho de que esta rueda de prensa se justifique "ante las informaciones aparecidas...". Aparecidas a causa de la misma nota de prensa donde la Fiscalía General manifiesta su profunda preocupación, etcétera.

La nota de la Fiscalía va más allá de expresar su profunda preocupación. Añade también una calificación que no queda claro si incluye o no a los tres acusados en el juicio del 9-N. Esta: "los que siguiendo la irracional aventura de la falta de respeto al Estado de Derecho intentan imponerse, mediante la violencia y el insulto, a quienes ponen su dedicación al servicio de la libertad de todos los ciudadanos, que solo es posible desde el respeto a la vigencia del ordenamiento jurídico".

SCC

Sólo en otro momento la Fiscalía General del Estado admite alguna preocupación, en este caso no profunda. Ha sido también este lunes, después de que el fiscal general, José Manuel Maza, recibiera a "representantes de Sociedad Civil Catalana (SCC), quienes han trasladado al fiscal su preocupación por diversas situaciones que afectan a la normalidad democrática en dicha Comunidad Autónoma y han analizado algunos sucesos ocurridos recientemente". 

El fiscal general "ha expresado a los representantes de SCC su firme compromiso con la defensa de la legalidad vigente y el respeto al Estado de Derecho en Catalunya, subrayando el trabajo realizado por los fiscales destinados en esa Comunidad Autónoma como ejemplo de compromiso cono la sociedad y garantía de perseverancia en los valores democráticos".

Es para preocuparse realmente.

El fiscal general (segundo por la derecha) con la representación de SCC (Foto: Fiscalía General)