En 1908 se puso en marcha el gran plan urbanístico que conllevaría la destrucción de una parte importante del casco antiguo de Barcelona con el fin de construir la Vía A, la futura Via Laietana. Y antes de proceder al derribo de un buen número de casas, el Ayuntamiento, a instancias de la Unión de Artistas, convocó un concurso de fotografías y pinturas, con el fin de documentar el barrio que iba a desaparecer. Las fotografías recogidas fueron conservadas en el Archivo Fotográfico de Barcelona, y una buena parte de ellas se exponen ahora en este archivo en la exposición La ciudad de los pasajes. Antes de la Via Laietana, que se podrá ver hasta el 31 de octubre. En la exposición se muestran 66 originales presentados al concurso, 35 copias digitales de aquellos originales y otros materiales relacionados con el concurso (mapas, publicaciones, algunos de los dibujos presentados...). Las fotografías son de Adolf Mas, de Narcís Cuyàs, de Miquel Matarrodona i de Josep Pons (y, probablemente, pero sin confirmación, de Carles Passos y de Joan F. Rovira). También hay fotografías de los derribos realizadas por el funcionario municipal Timoteu Colomines, a quien se encargó documentar gráficamente el procés.

Calle del Sant Crist de l'Argenteria 1908 AFB EN Mas

Calle del Sant Crist de l'Argenteria, 1908. Foto: Adolf Mas, AFB.

La Vía A

Las fotografías expuestas en el Archivo Fotográfico muestran una ciudad llena de caballos y carros (y también, no lo olvidemos, de numerosos carretones estirados por personas). Sin embargo, al mismo tiempo, en una de ellas se ve una tienda donde se anuncia alquiler de vehículos "de todo tipo" (como contacto, un teléfono de cuatro cifras). El tiempo de los coches empezaba a consolidarse, y el casco antiguo no se libraría de ello. En realidad, el 1908 el ayuntamiento se limitó a poner en marcha el Plano de reforma interior de Barcelona, elaborado treinta años antes por el urbanista Àngel Baixeras. Baixeras, para modernizar Ciutat Vella, tras la construcción del Eixample, apostó por esponjarla con tres grandes vías: la Vía A (que sería la futura Via Laietana); la Vía B (que se correspondería aproximadamente a la Rambla del Raval y a la Avenida Drassanes y que debería haber empalmado con la calle Muntaner); y la Vía C (que se situaría donde está la Avenida de la Catedral y que sólo se construyó después de que los bombareos de la aviación italiana destruyeran muchas de las casas del antiguo barrio de la Catedral). La nueva avenida, la Via Laietana, estaría pensada para acoger a un alto número de vehículos, y estaría flanqueada de edificios noucentistas, pensados para ser ocupados por un vecindario señorial, muy diferente al que había anteriormente en el barrio. Así, la Via Laietana se convertiría en un muro que, en cierta medida, ocultaría lo que le quedaba detrás. La financiación del proyecto fue a cargo del Banco Hispano-Colonial, una entidad fundada con capitales procedentes del colonialismo (y también del tráfico de esclavos).

Calle de la Platería 1908 AFB EN Mas

Calle de la Platería. Foto: Adolf Mas. AFB.

La vida de un barrio

A través de las fotografías expuestas se puede ver como era el casco antiguo de Barcelona a principios de siglo XX. Son fotografías excepcionales, porque en aquellos años la fotografía se hacía en casos contados y a menudo era reservada para ambientes burgueses (y las clases populares, cuando salían en una foto, tendían a arreglarse para salir con una apariencia más señorial de lo habitual). Los fotógrafos que documentaron la desaparición del barrio circularon por las calles y retrataron niños y mozos de cuerda, simples paseantes y trabajadores... Fotografiaron los talleres y dejaron unas imágenes magníficas de herreros, de panaderías... Documentaron las condiciones infectas de algunas viviendas que prácticamente estaban en escombros. E incluso ofrecieron una nueva perspectiva del barrio subiéndose a los terrados (unos terrados llenos de palomares y superutilizados). Una visión tremendamente completa de la arquitectura y el urbanismo de la vieja Barcelona, pero también de sus aspectos más humanos.

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Calle de l'Oli. Hostal de Girona. Foto: Nicolàs Cuyàs. AFB.

El nuevo lumpen de la ciudad antigua

Realmente, algunas de las fotografías dejan la imagen de un barrio muy degradado. La suciedad es muy presente en las calles. Las viviendas son a menudo miserables, incluso con grandes boquetes en el techo. Lo que más sorprende es que algunas de las casas eran realmente señoriales: las fotografías de algunos patios y de algunas fachadas dejan entrever mansiones con escudos nobiliarios y amplias escalinatas. Pero en 1908 estas grandes casas mayoritariamente ya no eran habitadas por aristócratas ni burgueses: estos se habían desplazado mayoritariamente hacia el Eixample, y Ciutat Vella había quedado cada vez más en manos de trabajadores. Las casas de lujo habían sido divididas en habitáculos miserables, o incluso fueron reconvertidas en instalaciones industriales. En las fotos de las calles se ven muchas más gorras que sombreros de paja, y los niños que juegan entre los adoquines no parecen en absoluto niños burgueses.

Calle de Malla, 1908. AFB. M. Matorrodona

Calle de Malla, 1908. Foto: M. Matarrodona, AFB.

Lo que se conservó

Consciente del valor arquitectónico de algunas de las casas de la zona a derribar, el Ayuntamiento organizó una comisión que veló para salvaguardar el patrimonio arquitectónico del barrio. Algunas de las casas más lujosas fueron trasladadas piedra a piedra hasta otros emplazamientos. La Casa Padellàs, actual sede del Museo de Historia de Barcelona, situada ahora junto a la plaza del Rey, estaba en la zona afectada por los derribos. Pero pese a las protestas también desaparecieron algunos edificios históricos de valor, como los conventos de Sant Joan de Jerusalén y de San Sebastián o el palacio del Marqués de Monistrol. En otros casos, se salvaron elementos arquitectónicos de más valor que serían incorporados, de forma aislada, a diferentes casas. Por otra parte, el derribo permitió dar visibilidad a las murallas romanas, que hasta aquel momento habían quedado ocultas haciendo de medianeras entre casas.

Inauguración obras reforma, 10 marzo 1908,AFB. A. Mas

Inauguración de las obras de reforma, 10 de marzo de 1908. Foto: Adolf Mas, AFB.

La inauguración

El 10 de marzo de 1908 se inauguró, con gran pompa, la obra de apertura de la Vía A. Presidieron el acto el rey Alfonso XIII, el presidente del Consejo de Ministros Antoni Maura, el alcalde Domingo Sanllehy y el cardenal Casañas. Largas hileras de trabajadores se desplazaron de inmediato a empezar los derribos de algunas casas, acompañadas de la banda municipal... Empezaban las obras, y empezaba también el exilio de mucha gente que se tuvo que marchar de la zona. Más de 2.000 edificios, habitados por unas 10.000 personas, se verían afectados por el proyecto. El Ayuntamiento temía que hubiera fuertes incidentes. En realidad, a Timoteu Colomines, que documentaba fotográficamente los derribos, también se le encargó fotografiar las posibles resistencias al proyecto. No fue necesario. No están documentadas grandes resistencias en el plan urbanístico. Ahora bien, un año después, mientras todavía duraban las obras, la ciudad se encendió en la Semana Trágica (unos incidentes que fueron fotografiados por algunos de los que participaron en el concurso, como Adolf Mas). El malestar de las clases populares era evidente.

Derribos|Escombros de la plaza de San Sebastián c 1909 AFB Timoteu Colominas

Derribos de la plaza de San Sebastián, hacia 1909. Foto: Timoteu Colominas, AFB.

Hasta los últimos rincones

La exposición del Archivo Fotográfico de Barcelona no es muy larga, pero permite un buen repaso al barrio desaparecido con fotografías de gran calidad que nos permiten revivir un universo urbano ya desaparecido. Un quiosco interactivo amplía el número de imágenes visibles, permitiendo consultar algunas fotografías más que no están expuestas en las paredes. Al fin, el visitante tiene la posibilidad de ver las mejores de las 600 fotografías que se conservan en el archivo municipal de aquel concurso. Una colección única que ahora se pone en valor ofreciéndose al público. Y que se complementa con algunos materiales curiosos, como la pintura ganadora del concurso de dibujos sobre la apertura de la Via Laietana, obra, ni más ni menos, que del pintor Modest Urgell. Estas fotografías ya fueron muy valoradas en su momento: en realidad, el propio Ayuntamiento las expuso cuando se culminó el proyecto urbanístico, como visión nostálgica de lo que había sido la "Barcelona antigua". Ahora, con esta exposición, sale a la luz un importante patrimonio fotográfico conservado por el Ayuntamiento que nos puede permitir visitar una Barcelona insospechada. Es muy recomendable, después de pasar por el Archivo Fotográfico de Barcelona, visitar la Casa de los Entremeses para ver 1938. El barrio de la Catedral bajo las bombas, otra exposición (esta de menor formato) que nos permite ver el impacto de la guerra en la culminación de otro de los proyectos de Baixeras: la vía C (la Avenida de la Catedral). Y para el que no pueda pasarse por estas exposiciones, o para el que tras pasar por ellas quiera saber más sobre el tema, el Ayuntamiento ha editado una interesante publicación digital para acabar de explicar esta exposición.

 

Foto de portada: Plaza de l'Oli, 1908. Atribuida a Joan F. Rovida, AFB.

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