El Ibex se acerca a su órbita de normalidad, cifrada en 8.500 puntos, al tiempo que la evolución de las economías tienden a recuperar la estabilidad. Hoy, el Banco de Inglaterra ha bajado un cuarto de punto los tipos de interés, agregando que aún no ha descartado volver a aprobar nuevos recortes si es necesario. El temor a una recesión es en Gran Bretaña, al igual que en otras coordenadas, el motor que impone el realismo más allá de las proyecciones de las bolsas o incluso de las propuestas de los bancos centrales.
Mañana sale el dato de desempleo en EEUU y hoy las peticiones de subsidios de paro han ascendido a 269.000 formularios, lo que indica que su mercado de trabajo está activado. Bank of America Merrill Lynch ha incrementado sus previsiones de crecimiento de la economía americana, pero en adelante cualquier sesgo orientado al triunfalismo está desechado. Se va paso a paso.
En Europa, el sector financiero y energético han sido los impulsores de las alzas del mercado después de haber retrocedido días antes de forma violenta. En EEUU, el precio del petróleo sigue subiendo, con el Texas en 40,62 dólares.
El Ibex ha evolucionado más positivamente que el Eurostoxx gracias a las noticias de un acuerdo previo entre el PP y Ciudadanos de cara al ajuste del gasto y de los próximos Presupuestos, lo que permite avanzar hacia una mayor estabilidad.
En paralelo, el precio de las viviendas en España ha subido un 0,3% en julio, mostrando una recuperación en el año del 1,5%. El inmobiliario es una alternativa que en España resulta más familiar que el oro.
Ahora todo el mundo sopesa la tierra que pisa. Es la última nueva normalidad.