Tras Wall Street, continúa imparable su rally indiferente a las noticias que llegan contagiando de paso al resto de mercados. Las bolsas europeas han recuperado los máximos previos al Brexit, como si el "out" hubiera sido un acontecimiento positivo. El Ibex y el Eurostoxx han cerrado con un +0.9%.
Los inversores estaban hoy muy pendientes del Banco de Inglaterra a la espera de conocer si bajaba los tipos de interés, ahora fijados en el 0,5%. No lo hizo, aun cuando señaló que podría hacerlo en agosto. Fue suficiente para que la fiesta siguiera con las materias primas.
En Wall Street, la ronda de presentación de resultados del segundo trimestre tenía una parada importante puesto que JP Morgan, el primer banco americano, y Blackrock, la gran compañía financiera global, mostraban sus cuentas. En ambos casos los beneficios han caído un 4%, pero como han superado unas previsiones corregidas a la baja tras reducir los inversores sus expectativas, sus acciones han subido con fuerza.
En Brasil, el producto interior bruto (PIB) anual ha caído entre junio de 2015 y mayo 2016 un 5,32%. Pues bien, la Bolsa de Sao Paulo se ha ido arriba, como dicen ahora los que beben demasiado.
Tanto descontrol reinaba en el ambiente que cuando el petróleo Texas avanzaba casi un 2%, hasta 45,61 dólares, el oro se escondía un 1,42%.
Para rematar con grandes números: la capitalización del mercado mundial bursátil alcanza hoy los 4,5 billones de dólares, medio billón más que antes del Brexit. O sea, que a las bolsas les va el matarile. Y encima en Japón especulan con utilizar el dinero helicóptero. Como si faltara.